5. Impactos económicos del Covid-19 y la crisis energética
Rivera.jpg

Foto de Carl Campbel en Unsplash

El recuento de los daños en 7 gráficas: un balance del impacto económico de la pandemia en México

 
Alexis Rivera Ballesteros

Economista consultor en el Banco Mundial y maestro en economía internacional por la Universidad de California en San Diego*


 

 

 

El 2020 quedará marcado en la historia por el inicio de una pandemia y por el inicio de una de las crisis económicas globales más profundas. México, así como el resto de los países en el mundo, no estaba preparado para un impacto de esta magnitud que, por lo tanto, tuvo un efecto negativo en su economía.

Los impactos de la pandemia comenzaron a sentirse en todo el mundo inmediatamente después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la gravedad de la situación en marzo de 2020. En ese momento, la mayoría de los países cerraron sus fronteras y limitaron la actividad económica a las actividades consideradas esenciales. Algunos países reaccionaron más rápido que otros o implementaron medidas más restrictivas, para limitar el número de contagios. Un ejemplo de rapidez de respuesta es el caso de Australia que cerró sus fronteras (1) completamente el 20 de marzo de 2020, lo cual redujo drásticamente los contagios, principalmente originados por viajeros internacionales. Otros países instauraron medidas restrictivas, como Francia que declaró una cuarentena nacional y sólo permitía a sus habitantes salir de sus casas portando un certificado excepcional de traslado (2) o de lo contrario, recibirían una multa que iba de los 38 a los 135 euros (aproximadamente de mil a 3 mil 500 pesos mexicanos).  En contraste, México optó por una estrategia en donde no se restringió el ingreso de viajeros internacionales y se limitó a emitir recomendaciones para reducir el movimiento interno de personas.

Aunque se antoja comparar las políticas sanitarias y económicas implementadas por cada país para determinar qué gobierno actuó de forma más acertada, lo cierto es que hay muchos factores y circunstancias que hacen esta comparación muy compleja. Mientras fue más fácil cerrar fronteras en países insulares como Australia, o más sencillo diseñar medidas de distanciamiento social en países con baja densidad poblacional como Suecia, fue difícil implementar ciertas medidas en países con alta movilidad doméstica e internacional, alta densidad poblacional o altos niveles de informalidad. Quizá este último caso se asemeja más a la situación de México, donde el impacto económico puede ser mayor.

 

Este artículo tiene como propósito analizar las estimaciones de indicadores económicos publicados recientemente por diversos organismos internacionales, y así dimensionar el efecto de la pandemia en México durante 2020 en un contexto mundial. Para simplificarlo, haré uso de 7 gráficas que muestran algunos de los indicadores macroeconómicos más importantes y de los que se tienen datos preliminares para el 2020. Entre ellos están: crecimiento del producto interno bruto (PIB), indicador de actividad económica, tipo de cambio, desempleo, remesas y deuda pública. No obstante, existen otros indicadores macroeconómicos importantes que no incluiré por falta de datos actualizados y por limitaciones de extensión de este artículo.

En 2020, México tuvo su peor caída del PIB desde hace más de 50 años.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) es uno de los principales indicadores del desempeño de la economía, que mide el valor agregado generado por todos los mexicanos. En 2020, el PIB de nuestro país cayó 8.5%, una caída más profunda que la vivida durante la crisis económica de 1994, que se conoció como «error de diciembre» (caída del 6.3%). Fue más profunda que la crisis financiera global de 2008, en donde la caída del PIB en México fue del 5.3%. Respecto a la crisis de 2008, a México le llevó aproximadamente dos años recuperar el nivel del PIB previo a la crisis. En la actual crisis de 2020, la caída del PIB fue casi el doble que la de 2008, por lo que recuperar los niveles de PIB previos a los de la pandemia podría tomar el doble de tiempo. Asimismo, el indicador global de la actividad económica (IGAE) que monitorea el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), muestra una caída no vista desde que se tiene registro de este indicador y que aunque se recuperó, sólo ha alcanzado niveles del 2015.

 

Gráfica 1. Crecimiento anual del PIB (%) e IGAE.

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del Banco Mundial y del INEGI.

Fue falso el dilema de la doble curva que suponía la elección entre salvar vidas o salvar la economía. En promedio, a más muertes reportadas, mayor fue la recesión económica.

Durante mediados de 2020, surgió un debate derivado del término «aplanar la curva» (3) que refiere a la toma de medidas sanitarias estrictas para ayudar a disminuir la velocidad de contagios. Esto disminuiría la presión sobre el sistema hospitalario que se estaba quedando sin camas disponibles para atender enfermos de COVID-19 y, por lo tanto, reducir el número de muertes causadas por el virus. Por otro lado, políticos y miembros de la sociedad civil argumentaban que de imponerse estas restricciones, se aplanaría la «curva epidémica», pero aumentaría la «curva de recesión económica» y se crearían más sufrimiento e impactos económicos negativos en la población, derivados del aumento del desempleo y de la pobreza. Sin embargo, resultados empíricos muestran que los países con más muertes reportadas por COVID-19, fueron también los países que sufrieron una mayor caída del PIB. En número de muertes por millón de habitantes, sólo Perú, Italia, el Reino Unido y Bélgica superaron a México. En términos del PIB, alrededor de 15 países, principalmente europeos y latinoamericanos, tuvieron una caída del PIB mayor que México.

 

 

Gráfica 2. Crecimiento del PIB y muertes por COVID-19 reportadas por millón de habitantes.

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del Banco Mundial y de la Universidad Johns Hopkins.

El tipo de cambio contra el dólar alcanzó nuevos máximos y se mantuvo un tipo de cambio alto durante todo el 2020.

Históricamente, el tipo de cambio del peso mexicano es uno de los principales indicadores que resienten los efectos económicos negativos derivados de un evento nacional, regional o global. En los últimos cinco años, ha habido tres eventos importantes que han generado incertidumbre en el futuro de la economía mexicana. Cuando se declaró virtual ganador de la presidencia de Estados Unidos a Donald Trump en octubre de 2016, el peso mexicano se depreció alrededor de un 20% en tan sólo una semana. Durante el tiempo en el que se declaró electo y presidente a Andrés Manuel López Obrador, entre julio y diciembre de 2017, el peso se depreció alrededor de un 10%. Sin embargo, en marzo de 2020, después del inicio de la pandemia, el peso se depreció un 35% ante el dólar y aunque el peso paulatinamente se fue fortaleciendo, los niveles siguen por arriba del promedio de los años anteriores.

 

 

Gráfica 3. Tipo de cambio del peso mexicano y dólar.

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del Banco de México.

La pandemia tuvo un menor impacto en el empleo formal de México que en el empleo formal de otros países de América Latina. Estimaciones preliminares del Banco Mundial publicadas en el reporte de Perspectivas Económicas Mundiales, (4) señalan una fuerte caída del empleo en países de América Latina, especialmente en Perú. En contraste, el desempleo en México ha tenido una menor caída, probablemente debido a que las restricciones a las actividades económicas han sido menos restrictivas. Sin embargo, debido a la dificultad de estimar en tiempo real los niveles de empleo informal y considerando que la tasa de informalidad laboral en México alcanza a más de la mitad de la población económicamente activa, el desempleo real en México podría ser mayor.

 

Gráfica 4. Índice de empleo en economías más grandes de América Latina, enero 2020 corresponde a 100.

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del Banco Mundial.

México logró un récord en total de remesas y además este crecimiento fue mayor que en otros países latinoamericanos.

En abril de 2020, el Banco Mundial alertó que debido a la pandemia, durante ese año las remesas podrían tener su mayor caída de la historia (5). Este argumento seguía la lógica de que las tasas de desempleo aumentarían considerablemente en países receptores de migrantes, y por lo tanto, los trabajadores migrantes, que son los más vulnerables laboralmente, serían los primeros en ser despedidos. Sin embargo, a pesar de estos pronósticos, las remesas hacia México no cayeron. Por el contrario, éstas siguieron aumentando y alcanzaron niveles de más de 3 mil millones de dólares, un nivel mayor que el promedio de 25 años atrás.  No obstante, esto no ocurrió de la misma manera en otros países latinoamericanos emisores de personas migrantes. Las remesas hacia Colombia y Honduras tuvieron un crecimiento mínimo, mientras que las remesas hacia Ecuador y Bolivia, principalmente provenientes de España, cayeron más de un 10%.

 

 

Gráfica 5. Remesas totales en México y cambio porcentual anual de remesas.

edicionfeb_grafica5.png

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del Banco Mundial y del Banco de México.

La deuda pública mexicana en términos del PIB alcanzó un nuevo máximo. Sin embargo, el aumento entre 2019 y 2020 ocurrió como en muchos países de América Latina afectados por la pandemia.

La caída de la actividad económica en México durante la pandemia significó una pérdida de ingresos para el gobierno, lo cual se tradujo en un aumento de la deuda pública para poder mantener la ejecución de los proyectos de infraestructura y programas de asistencia social. De acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicadas en octubre de 2020, la deuda pública en México alcanzaría en 2020 el 65.5% del PIB. Esto es, la tasa más alta en más de 25 años y casi 10 puntos porcentuales más arriba del abrupto incremento que tuvo la deuda pública durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, este aumento no ocurrió exclusivamente en México. Prácticamente en todos los países del mundo la deuda pública aumentó en 2020, incluyendo varios países de América Latina, en donde el aumento tuvo una similar magnitud.

 

 

Gráfica 6. Deuda pública en México en porcentaje del PIB y crecimiento de la deuda pública de 2019 a 2020 en puntos porcentuales del PIB.

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del FMI, World Economic Outlook.

La tasa de empleo en países centroamericanos emisores de migrantes ha llegado a nuevos máximos en más de 10 años.

México no es un país aislado en el mundo, y por eso también es importante observar qué sucede en sus países vecinos. Uno de los principales temas de discusión y motivo de cooperación internacional de México es la migración. Los eventos económicos motivan el desplazamiento de personas, como ha ocurrido en años anteriores. Durante 2018, la mala situación económica en Centroamérica, principalmente en Honduras, motivó la formación de caravanas que atravesaron México para llegar a Estados Unidos. Uno de los principales motivos para que estas personas decidieran migrar fue la falta de oportunidades laborales en sus países. Derivado de la pandemia, el FMI estima que la tasa de desempleo en estos países alcanzó su mayor nivel en 10 años (con excepción de Guatemala), lo cual significaría que un porcentaje mayor de población desempleada de centroamericanos podría buscar migrar hacia un futuro mejor.

 

Gráfica 7. Tasa de desempleo en países centroamericanos (porcentaje de la población económicamente activa).

edicionfeb_grafica7.png

Fuente: elaborado por @alexis_ribal con datos del FMI, World Economic Outlook.

Conclusión

Los efectos de la pandemia han tenido un impacto devastador en la economía mexicana, principalmente reflejados en la caída del PIB y en la deuda pública. Aún es difícil dimensionar exactamente el impacto de la pandemia en el bienestar de los mexicanos. Si bien las estimaciones de desempleo muestran una menor caída que en otros países latinoamericanos y los ingresos de divisas a través de remesas no han cesado, otros indicadores macroeconómicos muestran un escenario poco optimista que indica una lenta recuperación. Por tal motivo, el gobierno mexicano tendría que realizar una evaluación de estos indicadores, para determinar las políticas públicas que ayudarían a resarcir con rapidez este daño. De no hacerlo así, es probable que el impacto negativo de la pandemia dure más allá del tiempo que le queda a este sexenio.

Referencias

(1) https://theconversation.com/4-ways-australias-coronavirus-response-was-a-triumph-and-4-ways-it-fell-short-139845

(2) https://www.breitbart.com/europe/2020/03/17/lockdown-in-france-citizens-need-govt-form-justify-why-they-are-outside/

 

(3) https://www.eluniversal.com.mx/mundo/coronavirus-como-se-puede-aplanar-la-curva-de-contagio-por-covid-19-y-la-curva-de-recesion

(4) https://www.bancomundial.org/es/publication/global-economic-prospects

(5) https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2020/04/22/world-bank-predicts-sharpest-decline-of-remittances-in-recent-history

*Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

^