4. Situación laboral de los mexicanos en Canadá

Foto: Guillaume Jaillet en Unsplash

La precarización de los mexicanos en Canadá

 
Paloma E. Villegas y Jesús Maya

 

Verdad (por Jesús Maya)

Mamá...

Ya no hay que temerle a la pandilla,

ya no tienes que preocuparte...

Cuando llega la noche estoy en casa,

esperando a que llegues de trabajar.

 

Mamá ¡se ha roto el ciclo!

Mamá tu hijo no pasará...

¡Lo que han vivido todas tus generaciones!

 

Mamá no tendré que ser campesino.

Mamá no seré borracho.

¡Mamá no seré más naco, indio!

 

Mamá podré ir a la universidad.

Mamá comeremos carne roja.

¡Mamá aquí nadie inhala pegamento!

 

Mamá aquí no tendrás miedo

de encontrarme en un charco de sangre.

 

Mamá, ¿verdad que no es cierto?

¿Que a nadie le importa si soy latino?

¿Verdad mamá que aquí no existe la “migra”?

¿Verdad mamá que a la policía no le importa mi raza?

¿Verdad mamá que en nuestra comunidad no hay delatores?

 

¿Verdad que tus compañeros de trabajo no te preguntan por tu

situación migratoria?  

¿Verdad que tu compañera de casa es de confianza?                                             

¿Verdad que todo va a salir bien?

¿Verdad que aquí́ la gente se acerca con buenas intenciones?

¿Verdad que hay mucha gente buena?

 

Mamá,

¿Verdad que son puros rumores que inventa la gente?

¿Verdad que vemos cosas que no existen?

¿Verdad que cuando salgas al trabajo vas a regresar?

¿Verdad que no entra migración a las cafeterías?

 

¿Verdad que el primer ministro entiende lo que es empezar desde abajo?

¿Verdad mamá que pagan salarios justos?

¿Verdad que a las agencias de empleo les importa tu vida?

¿Verdad que saben que los inmigrantes llenamos las fábricas?

¿Verdad que saben quién construyó sus casas?

¿Que nosotros los inmigrantes somos formas de vida más complejas?

¡No somos embajadores de países sucios, corruptos, muertos de hambre, peligrosos!

 

¿Verdad que si te casas por amor se arregla todo?

¿Verdad que sabes de muchas buenas noticias?

¡Porque hay muchas buenas noticias! ¿Verdad que sí?

¿Verdad que Dios ve todo lo que pasa?

...Si ponemos nuestra vida a su cuidado ¿nada pasará?

 

¿Verdad que es mentira que la corrupción aquí es legal?

¿Verdad que si no estás más conmigo no se va a acabar el mundo?

¿Verdad mamá que la delación no es promovida y recompensada?

¿Verdad que nuestra comunidad es unida y se ayuda?

 

¿Verdad mamá que nada es verdad?

¿Verdad mamá que todo es mentira?

¿Verdad que no vas a llorar?

¿Verdad que nos vamos a extrañar?

¿Verdad que todo es un sueño?

¿Verdad que todo es un mal sueño?

¿Verdad que solo estamos viviendo un mal sueño?

 

¿Verdad que tú y yo no somos unos pobres soñadores?

Los migrantes mexicanos que transitan a Canadá tienen experiencias diversas. Un grupo de ellos, que experimentan estatus precario (no ciudadanos o residentes permanentes), han recibido representación negativa e hipervisibilidad en los últimos años. Esto sucede por varias razones entrelazadas que abordamos aquí. Nos enfocamos en contextos urbanos y suburbanos, porque la mayoría de los in/migrantes radican ahí, especialmente en Toronto, Vancouver y Montreal. No obstante, existen trabajadores migrantes temporales que viajan cada año a Canadá para trabajar en el sector agrícola y experimentan violencia y opresión por parte de los estados canadienses y mexicanos. También existen grupos de la sociedad civil (1) que les brindan apoyo y solidaridad.

El gobierno canadiense ilegaliza a los migrantes mexicanos. La ilegalización identifica y marca a los inmigrantes de ciertos países y/o con ciertos rasgos fenotípicos como “ilegales.” Este proceso es muy conocido en el contexto estadounidense y su trato a los mexicanos indocumentados y también ocurre en Canadá.

¿Cuál es la razón? El crecimiento de sistemas integrados para controlar el flujo de migrantes globalmente. En Canadá, los mexicanos empezaron a ser más visibles a mediados de la década del 2000 cuando incrementan sus solicitudes de refugio.  La respuesta del gobierno canadiense fue, primero, llamar a estas solicitudes “falsas,” y, segundo, en el 2009, implementar una visa de tránsito para visitantes a ese país. La visa alimentó el estereotipo de que las solicitudes no eran verídicas, aunque el aumento de solicitudes coincide con el crecimiento de la inseguridad en México durante el sexenio de Felipe Calderón y el crimen organizado. 

La visa exteriorizó el trabajo de determinar quién podía entrar a Canadá. Muy parecido al sistema estadounidense, esa determinación ya no ocurría en el aeropuerto, sino en la embajada canadiense en México.

La visa también puso un blanco en los mexicanos que ya estaban en Canadá sin estatus (su visa se había caducado) o cuya solicitud de refugio había sido negada. El resultado fue más precariedad (2). Verse, o identificarse, como mexicano durante este tiempo abría la posibilidad de que se les hiciera un sin fin de preguntas incómodas que intentaban identificar su estatus migratorio. Además, en el trabajo, los jefes regularmente les roban parte o a veces todo el sueldo a los trabajadores con estatus precario. Y aunque el sistema de salud en Canadá es universal para los ciudadanos, no lo es para las personas sin estatus migratorio. Aunque existen clínicas que prestan servicios a los migrantes, estas tienden a ubicarse en ciudades grandes como Toronto, y tienen servicios y fondos limitados.

La migra también existe en Canadá. Se llama Canada Border Services Agency. El poema Verdad describe el resultado de una interacción con esta entidad, un niño cuya madre es deportada. El poema también cuestiona el espejismo que se ha creado alrededor del estado canadiense: amigable, multicultural y bondadoso. Los migrantes con estatus precario, las personas racializadas, e indígenas, en Canadá no experimentan esta verdad. Al mismo tiempo, Verdad habla de las razones por las cuales los mexicanos emigran: la inseguridad, el clasismo y racismo en México, que ejercen violencia financiera, física, y emocional.

Esto nos lleva a la segunda razón por la cual los migrantes mexicanos han experimentado hipervisibilidad en el contexto canadiense. Tiene que ver con la falta de apoyo del gobierno mexicano. Los consulados mexicanos son conocidos por hacerse de la vista gorda con respecto a los trabajadores agrícolas (3) abusados por sus empleadores. Cuando los ciudadanos mexicanos buscan apoyo para su reunificación familiar, documentos y otros procesos burocráticos, generalmente son tratados con prepotencia e indiferencia.

La tercera razón que queremos destacar tiene que ver con nuestros co-nacionales. Para ilustrar esta razón nos enfocamos en las redes sociales, porque en nuestra experiencia, las redes sociales imitan a la vida real. No son pocos los mexicanos clasistas y xenófobos con status que participan en la precarización de sus paisanos, extendiendo lo que ya hacían en México. Empieza cuando ridiculizan y cuestionan las motivaciones de mexicanos que piden información para migrar a Canadá. También violentan a migrantes que consideran no cuentan con las calificaciones apropiadas (como si fueran agentes de inmigración), denunciando que rompen la ley y por eso no merecen protecciones (como si fueran policías). Estos excesos inundan también cuando los migrantes y recién llegados buscan estrategias para permanecer, buscar trabajo, o denunciar faltas de pago y explotación. Es común encontrar que grupos de mexicanos profesionistas piden como requisito que miembros sean residentes “legales.” Estos comportamientos los alinea con la derecha conservadora y anti-migrante. Pero también hay otro tipo de violencia, la del silencio por los grupos e individuos que no responden a la violencia xenófoba, racista, y clasista.

 La visa fue cancelada en el 2016, después de mucho esfuerzo por el gobierno mexicano y un cambio en el gobierno federal de Canadá. Justin Trudeau, líder liberal y actual primer ministro, prometió suspender la visa durante su campaña electoral. No obstante, sus acciones no son tan generosas como parecen. El cambio sucedió después de que en el 2012, bajo el gobierno del conservador Stephen Harper, se enmendaron las leyes de inmigración, en particular creando más barreras para solicitar y recibir refugio. Además, en el 2016, Trudeau aseguró que se mantendrá la posibilidad de re-implementar la visa si aumentan de nuevo las solicitudes de refugio. En otras palabras, los mexicanos pueden viajar y trabajar bajo sistemas que les violentan sus derechos, pero si se “pasan de la raya,” se ejercerá otra frontera en forma de una nueva visa.

Después de las elecciones mexicanas del 2018 vimos un nuevo discurso, el del “miedo” a López Obrador. Vemos que un sector de la población privilegiada mexicana utiliza la estrategia de migrar, argumentando, sin fundamentos, que el nuevo gobierno crea inseguridad que los fuerza a buscar protección en el exterior. Esto invisibiliza la inseguridad y precariedad que persiste en las comunidades indígenas, racializadas, y las clases trabajadoras en México que sí son forzados a migrar.

La pandemia ha cambiado las fronteras. Muchas han cerrado, particularmente las de países en el norte global. Para los mexicanos con estatus precario en Canadá las cosas son complicadas. La necesidad del distanciamiento social hace que muchos trabajos en el sector de servicios sean escasos o hayan cambiado. Otros, como la construcción, se pueden ejercer con distanciamiento, pero continúan poniendo en riesgo físico y ahora epidemiológico, a los trabajadores que no tienen acceso al apoyo financiero que ha brindado el gobierno a los canadienses. Y los servicios de salud siguen igual.

A principio del 2021, el gobierno canadiense decidió extender los permisos de trabajo para los estudiantes internacionales que buscan quedarse en el país permanentemente. Esta estrategia no es sorprendente. El sistema migratorio canadiense les da privilegios a los solicitantes que tienen educación, experiencia laboral y lo que se denomina “experiencia canadiense,” o sea, haber vivido y conocido la cultura y sistema canadiense para más fácilmente asimilarse y ser productivo. O sea, una ciudadanía de mercado. Pero esto no se extiende a los migrantes sin estatus que tienen amplia “experiencia canadiense,” construyendo y limpiando casas y alimentando a la sociedad. Su experiencia no se valora. No obstante, los migrantes y sus aliados siguen luchando por dignidad, derechos y estatus

¿Qué significa esto para los mexicanos en México? Consideramos que las mismas barreras sociales tan arraigadas en México se reproducen en Canadá y que es nuestra responsabilidad solidarizarnos con nuestros paisanos en el extranjero y apoyar su lucha por una vida digna. 

 

Referencias

 

(1) https://linktr.ee/J4mw

(2) https://www.ubcpress.ca/north-of-el-norte

(3) https://www.nfb.ca/film/el_contrato/

(4) https://www.thestar.com/news/canada/2021/01/08/international-students-waylaid-by-covid-19-will-get-second-chance-at-canadian-work-experience.html

(5) https://www.thestar.com/news/canada/2020/07/04/migrant-workers-stage-multi-city-action-for-full-status-amid-covid-19-risks.html

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BRÚJULA CIUDADANA. Es una publicación electrónica mensual editada por Iniciativa Ciudadana para la Promoción de la Cultura del Diálogo, A.C., Tel. (55) 55141072, 

Editor responsable: Elio Villaseñor Gómez.

Editora de la revista, Delmy Xiomara Peraza Torres. 

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