1. ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A RETOS INTERNOS Y EXTERNOS

¿Por qué a México debe importarle la guerra comercial entre China y Estados Unidos?

 
Alexis Rivera Ballesteros

Maestro en Asuntos Internacionales, Universidad de California San Diego

Hace algunos meses, discutiendo sobre las relaciones México-Estados Unidos con un colega chino que domina el idioma español, me sorprendió cuando concluyó un comentario con el famoso dicho conocido bien por nosotros los mexicanos: «¡ay, México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!»?  Yo asentí como cualquier otro mexicano lo hubiera hecho porque todos nosotros sabemos lo que significa: México no sería el mismo si no tuviera a Estados Unidos como vecino… y los chinos lo saben también.

 

¿México voltea a ver a China o a Estados Unidos?

En los últimos 25 años, el gobierno de México ha priorizado la firma de acuerdos comerciales, comenzando por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y continuando con la firma de otros 11 tratados de libre comercio con 46 países, 32 acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones con 33 países, y 9 acuerdos de alcance limitado (Secretaría de Economía, 2015).  Con ellos, México prácticamente ha garantizado el acceso a los mercados más importantes de todos los continentes de nuestro planeta (exceptuando los de África), pero aún así, en todo este tiempo y con tantas opciones para diversificar las exportaciones, la dependencia a Estados Unidos se mantiene en niveles similares.   ¿La razón?  Las relativas cortas distancias para el transporte de mercancías, la existente infraestructura comercial y la sólida integración de los mercados hacen que los productos mexicanos sean más competitivos en Estados Unidos que cualquier otro producto proveniente de otra región.  Por estos motivos, Estados Unidos es el consumidor natural y más importante de México, y que, en ningún otro mercado, el producto mexicano goza de condiciones similares.

 

No obstante, ante las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos hacia México respecto al intercambio comercial, ¿cuántas veces no se ha querido incentivar la diversificación de las exportaciones de nuestro país para reducir esta dependencia comercial, pero siempre se quedan en iniciativas?  Con el surgimiento de China como potencia mundial, académicos y empresarios de México han propuesto la facilitación del intercambio con este país asiático como una alternativa para la diversificación comercial (Agendasia, 2012).  Claro que algunos esfuerzos han sido exitosos y las exportaciones hacia China han aumentado, pero estas aún han sido insuficientes.  Por ejemplo, en 2018, México exportó más hacia Malasia que hacia China, un país con una población 40 veces más pequeña y un PIB 36 veces menor, comparado con el del gigante asiático (UN Comtrade, 2018). 

Varias personas que hemos estudiado a China hemos concluido que aquel país está todavía lejos del interés de México y que esta actitud no cambiará en el corto plazo aún con todas las amenazas de nuestro vecino del norte.  Pero ahora, este interés del gobierno por fortalecer el intercambio entre México y China se ve aún más limitado con la renegociación del TLCAN, convertido en Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).  Este nuevo tratado da a Estados Unidos el poder de veto para detener cualquier negociación de tratados entre China y los otros socios del T-MEC, pero sobretodo, hace más restrictivas las reglas de origen para la industria automotriz, la cual es la principal industria exportadora de México.  No obstante, aunque estas cláusulas sean similares a las del antiguo TLCAN, y aunque pudiera haber mecanismos comerciales para esquivar estas medidas arancelarias, es evidente que Estados Unidos está confrontando a China, arrastrando a México de por medio.  Por esta razón, la posición de México, en este y demás conflictos comerciales de Estados Unidos, indirectamente estará más inclinado al bando norteamericano, más por destino que por elección.

El conflicto China – Estados Unidos

Estados Unidos por muchos años ha sido el principal promotor del libre mercado, financiando iniciativas que promueven la globalización y participando activamente en foros multilaterales.  Estas iniciativas han sido las que han dictado las reglas del juego en la arena económica global de este siglo.  Estas reglas fueron bien entendidas por China, quien a partir de la apertura de su mercado en la década de los 80´s, ha basado su crecimiento en el comercio internacional y acceso a mercados globales.  Pero el rápido crecimiento de China y su ascendente influencia en el mundo han puesto en entredicho la hegemonía económica de Estados Unidos.  Perder esta hegemonía significaría que nuestro vecino perdería su poder de influencia en el orden mundial y que su brazo negociador tuviera que ceder cada vez más a las condiciones impuestas por China.  Sucede de la misma forma durante las campañas para elegir gobernantes: cuando un partido político ve que las probabilidades de perder las próximas elecciones aumentan, hace todo lo posible por bloquear todos los intentos de su contrincante para tomar el poder.  La forma en que Estados Unidos bloquea a China es justamente poniendo trabas en el terreno que la ha hecho más poderosa y lo que le ha permitido crecer rápidamente: el comercio.  La escalada de tasas arancelarias que ha impuesto el gobierno del presidente Trump a productos chinos han superado un valor de 360 mil millones de dólares.  China por su parte, ha elevado sus aranceles hacia Estados Unidos por un valor total de 110 mil millones de dólares (BBC, 2019).  No obstante, se espera que estas cantidades aumenten a finales de este año, ya que Washington planea elevar la carga arancelaria a varios productos chinos de 25 a 30 por ciento e imponer nuevos aranceles a productos de consumo cotidiano como calzado y teléfonos.  De concretarse estos planes, prácticamente todos los productos de China que entren a Estados Unidos serán sujetos a un arancel (BBC, 2019).  Y por supuesto, es de esperarse que, por reciprocidad, China imponga una serie de aranceles y otras medidas para que el gobierno de Trump piense dos veces si quiere continuar con esta guerra.

Mientras que el actual gobierno estadounidense ha preferido un modelo económico proteccionista, China se ha convertido en el principal promotor del comercio mundial y está tomando un importante liderazgo en este ámbito.  Con su iniciativa de «un cinturón, una ruta», China lideraría una nueva era de globalización donde fortalecería significativamente el intercambio de bienes y servicios a través de una red de comunicaciones y transportes jamás antes vista en el mundo. China, a pesar de promover esta apertura en el mundo, continúa con numerosas incongruencias al seguir interviniendo en su economía para mantener tipos de cambio artificiales y mercados financieros alterados, haciendo internamente lo contrario a lo que predica en el exterior.  Esta estrategia le ha funcionado a China y, en el proceso, le ha permitido hacer una transformación estructural sin precedentes en muy poco tiempo, ya que, en tan solo 30 años, ha logrado pasar de ser un país principalmente agricultor, a ser uno industrial, y ahora perfilándose a liderar la cuarta revolución industrial (WEF, 2017).  Muchas de las nuevas tecnologías ya no se están creando en nuestro vecino del norte, sino en el otro lado del océano Pacífico, y como muestra, basta observar los drones DJI y la red 5G de Huawei.

 

México ante la guerra entre sus principales socios

Desde los años 90 y por muchos años, México ha estado entre los principales orígenes de importaciones de Estados Unidos, compitiendo con Canadá y Japón.  No obstante, un año después del ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, las importaciones estadounidenses provenientes de China superaron a las mexicanas e incluso en 2008 llegaron a convertirse en el principal origen de importaciones, superando a las canadienses.  Años después, en 2016 México superó a Canadá y se convirtió en el segundo principal origen de importaciones estadounidenses (UN Comtrade, 2018). Desde entonces México y China, siendo economías complementarias con un alto porcentaje de productos manufacturados, se disputan el mercado de Estados Unidos.

Tradicionalmente, los principales productos que Estados Unidos ha importado desde México han sido los de la industria petrolera, de la industria automotriz y de la manufactura de aparatos electrónicos.  Sin embargo, a partir de la caída de los precios del petróleo en 2015, el valor de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se ha concentrado principalmente en las últimas dos industrias y ahora llegan a representar más del 65 por ciento de todas las exportaciones de México hacia nuestro principal socio.  Por otro lado, mientras que los productos que China exportaba a Estados Unidos durante los 90 se concentraban en calzado, juguetes y textiles, ahora se centran en máquinas y aparatos electrónicos (UN Comtrade, 2018) con un mayor valor agregado. Son estos los productos con los que México y China compiten más intensamente en el mercado estadounidense. 

Gráfica 1. Porcentaje de exportaciones totales de México a Estados Unidos en 2017 por clasificación arancelaria.  Fuente: The Observatory of Economic Complexity con datos de UN Comtrade, https://oec.world/es/visualize/tree_map/hs92/export/chn/usa/show/2017/

Gráfica 2. Porcentaje de exportaciones totales de China a Estados Unidos en 2017 por clasificación arancelaria.  Fuente: The Observatory of Economic Complexity con datos de UN Comtrade, https://oec.world/es/visualize/tree_map/hs92/export/chn/usa/show/2017/

Existe un debate en torno al efecto de las guerras comerciales, porque durante ellas siempre hay ganadores y perdedores.  Los principales perdedores de la guerra comercial con China serían los pequeños comerciantes y sus consumidores estadounidenses, quienes no tendrían la capacidad de financiar una subida repentina de precios, y aunque los productos locales pueden ser buenos sustitutos, es probable que no igualen los precios de los productos chinos (USA Today, 2019).  Los grandes comercios, incluyendo Amazon, a corto plazo podrían mitigar los impactos de este aumento de precios, pero de prolongarse la guerra comercial, tendrían que buscar nuevos productos para que puedan mantener los precios que ofrecen a sus clientes.  Es ahí, donde los productos mexicanos tienen una ventana de oportunidad.  Los mercados en donde los productos chinos se están haciendo más costosos, como son los electrónicos, los productos mexicanos podrían llegar a ser buenos competidores con precios más bajos que los locales y así ganar un porcentaje de mercado que antes no tenían. 

Pero para esto, se requiere de un conocimiento profundo tanto del mercado estadounidense como de los competidores chinos y de las estrategias que los empresarios asiáticos adoptarían para continuar con su volumen de ventas.  México no será muy competitivo en China, pero sí lo es en Estados Unidos.  Conociendo más a fondo a su competidor, podrá posicionarse mejor en el mercado y ganarle cierto porcentaje más a China.

Por otro lado, se ha evidenciado que las guerras comerciales generan incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros.  Todo el mundo está a la expectativa de lo que sucederá entre Estados Unidos y China, y así lo demuestran los mercados bursátiles.  Cuando el mes pasado comenzó a escalar la guerra comercial, el precio del dólar volvió a romper récord del año.  Desde entonces, los inversionistas y poseedores de capitales han estado nerviosos ante la expectativa de que su dinero se vea afectado.  Muchas de las maquiladoras en el norte de nuestro país, así como varios empresarios que compran insumos o tienen gastos en dólares, inmediatamente ven sus ganancias disminuidas y operan en un ambiente de mayor especulación y de tensión.  De seguir la guerra comercial ejerciendo presión sobre el precio del dólar, algunos de estos empresarios mexicanos podrían verse en dificultades operativas, pero también habrá otros que perciben ingresos en dólares y gastan en pesos mexicanos, y son quienes se verán beneficiados.

Gráfica 3. Tipo de cambio pesos por dólar durante 2019. Fuente: Yahoo Finance

El efecto más importante que debe considerarse y que requiere una planeación a largo plazo es que el aumento de aranceles a productos chinos, junto con la ratificación del T-MEC puede ser suficiente incentivo para que empresas chinas decidan instalarse en México y utilizar insumos mexicanos para acceder al mercado estadounidense.  Mientras que la gran mayoría de mexicanos piensa en cómo venderle a China productos agropecuarios, o mientras otros piensan cómo comprar tecnología a ese país, existe la oportunidad para que empresas chinas se instalen en México. Estas no solo traerían capital a nuestro país, sino que podrían transferir tecnología, generarían empleos y se crearían más y nuevos canales de comunicación entre México y China.  Son estos nuevos canales de comunicación y la construcción de redes de negocios los que permitirán a empresarios y emprendedores mexicanos y chinos fortalecer su intercambio de bienes y conocimientos, lo que no se ha logrado con innumerables misiones comerciales y visitas relámpago a fábricas chinas.

En resumen, la situación actual de la guerra comercial entre China y Estados Unidos crea ganadores y perdedores en los dos países, pero también los crea en nuestro país por estar tan integrado a estos mercados.  Los ganadores mexicanos serán aquellos que conozcan las oportunidades comerciales derivadas de esta escalada de aranceles a productos chinos, así como los que comprendan la evolución del conflicto entre estos dos países para poder entender cómo se verían afectados sus intereses.  Los perdedores mexicanos serán los que solo estén a la expectativa y los que no tengan interés de aprender más sobre China, sobre sus avances tecnológicos y sobre el importante papel que juega en nuestra región.

Referencias

Agendasia (2012). Agenda estratégica México-China, dirigido al C. Presidente Electo Enrique Peña Nieto. Consultado el 9 de septiembre de 2019 en https://www.agendasia.org/Agenda_Estrategica_Mexico-China.pdf

BBC (2019). A quick guide to the US-China trade war. Consultado el 9 de septiembre de 2019 en https://www.bbc.com/news/business-45899310

Secretaría de Economía. (2015). Comercio Exterior / Países con Tratados y Acuerdos firmados con México. Consultado el 9 de septiembre de 2019 en https://www.gob.mx/se/acciones-y-programas/comercio-exterior-paises-con-tratados-y-acuerdos-firmados-con-mexico

UN Comtrade Database (2018). Estadísticas de comercio de las Naciones Unidas. Consultado el 9 de septiembre de 2019 en https://comtrade.un.org/

USA Today (2019).  Trade war: How tariffs on clothing, TVs and school supplies could affect you next week. Consultado el 9 de septiembre de 2019 en https://www.usatoday.com/story/money/2019/08/30/china-tariffs-new-duties-target-clothing-tvs-other-consumer-goodsr/2134546001/

World Economic Forum (2017). India and China together can lead the Fourth Industrial Revolution. Here’s how.  Consultado el 9 de septiembre de 2019 en https://www.weforum.org/agenda/2017/11/india-and-china-together-can-lead-the-fourth-industrial-revolution-here-s-how/

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BRÚJULA CIUDADANA. Es una publicación electrónica mensual editada por Iniciativa Ciudadana para la Promoción de la Cultura del Diálogo, A.C., Tel. (55) 55141072, 

Editor responsable: Elio Villaseñor Gómez.

Editora de la revista, Delmy Xiomara Peraza Torres. 

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