1. Más de un año de pandemia y sus implicaciones en la educación

Educación y pandemia ¿quiénes volverán a las aulas?

 
Alma Maldonado-Maldonado

Investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV.

 

 

 

La pregunta que planteo no se refiere únicamente a qué estudiantes regresarán a las aulas, en relación con la población de cada escuela. Es decir, ¿volverán las y los alumnos que no perdieron familia, que cuentan con todos los recursos económicos, académicos y emocionales para regresar a los planteles educativos? ¿Y quiénes no volverán?, ¿los desconectados todo este tiempo?, ¿los que tuvieron pérdidas irreparables y a los que se les cambió la vida para siempre con la pandemia por la muerte de un familiar, por algún cambio de domicilio, por la pérdida de trabajo de alguien?, ¿los que se desanimaron de la escuela?, ¿las y los jóvenes que comenzaron a trabajar? Las preguntas también apuntan hacia qué estudiantes volverán. ¿Serán los mismos estudiantes que dejamos hace más de un año?, ¿habrán cambiado mucho?, ¿privará la nostalgia?, ¿la añoranza por las aulas?, ¿el miedo?, ¿las inseguridades? ¿Y el personal docente?, ¿quiénes volverán bajo el supuesto de que el regreso es voluntario? ¿qué pasará con el personal con salud vulnerable? ¿Las y los maestros estarán muy cambiados también? Y otros cuestionamientos que dan vueltas: las niñas, niños y jóvenes que regresarán, ¿qué aprendieron durante este tiempo?, más allá de los conocimientos formales, ¿qué recursos obtuvieron desde la óptica de los “fondos de conocimiento”, que podrán utilizar el personal docente y la escuela para compensar el cierre de planteles? ¿El sistema educativo tiene la capacidad y la plasticidad para aprovechar algunos de los conocimientos que adquirieron las alumnas y los alumnos?

Se trata de preguntas sin respuesta por el momento. Especulaciones si se prefiere, pero que obligan a reflexiones pertinentes. Se puede comenzar a especular a partir de datos que ya conocemos: el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), reportaba en el periodo 2013-2015 que un 22.6% de las escuelas no tenía conexión a una red de agua (INEE, 2019) y 50% carecía de drenaje. No existe ningún indicio para pensar que la situación de las escuelas ha mejorado a nivel estructural. Al contrario, hay reportes de escuelas que han sido saqueadas, en Oaxaca se reportaron 146 escuelas en esta condición (El Universal, 2021), al igual que en Jalisco (Robles, 2021); de hecho, se estima que han ocurrido 18 robos diarios durante el año que las escuelas han estado cerradas (Guillén & Lambertucci, 2021). No obstante, la preparación de las escuelas —básicamente— ha consistido en limpiarlas. En el caso de la CDMX, se ha convocado a la comunidad escolar para limpiar los planteles, hacer “el tequio” dicen (Reza & Wong, 2021). Esto a pesar de que, no sólo es el tema del saqueo, sino de problemas estructurales que no se resolvieron anteriormente. Por ejemplo, en la capital del país se reportan numerosos planteles escolares sin baños o con daños mayores (Roldán, 2021). La limpieza “comunitaria” no va a resolver estas situaciones.

Así que la vuelta a clases, desde el punto de vista de las condiciones físicas de las escuelas, sólo es uno más de los problemas pendientes. Respecto al punto de vista educativo y socioemocional, los retos son aún mayores después de tantos meses con los planteles cerrados. Según lo dio a conocer la SEP (2021) en su “Estrategia nacional para el regreso seguro a clases presenciales en las escuelas de educación básica”, se asume que las y los profesores tendrán que hacer el diagnóstico de su estudiantado, sin mayor apoyo sobre cómo hacerlo o sin una guía concreta. Peor aún, si el diagnóstico queda a cargo de las y los profesores, es decir, en el ámbito de cada salón, no habrá posibilidad de contar con un diagnóstico nacional. Pero las responsabilidades que se les están dando al personal docente van más allá de eso, además se les está pidiendo también que apoyen al estudiantado con los aspectos socioemocionales, sin proporcionar recursos claros para trabajar con ellas y ellos.

Las afectaciones en la educación

Se dice que fueron 1.5 billones de estudiantes los que tuvieron que suspender clases a nivel mundial; los periodos son variables dependiendo cada país. En algunos casos, la vuelta a clases fue más rápida que en otros. Según la OCDE (2021), los planteles educativos cerraron en 188 países; en América Latina se han perdido —aproximadamente— unos 217 días de clases, más de un ciclo escolar completo, 92 días más de los que perdió el estudiante promedio en otras regiones del mundo. De acuerdo con Rafael de Hoyos (2021), México es el tercer país del mundo en donde menos clases presenciales han habido desde que comenzó la pandemia, sólo detrás de Bangladesh y Panamá. Como lo señalan Marco Fernández y Noemí Herrera (2021), de 210 países sólo 23 siguen con las aulas cerradas. El resto ha ido abriendo por completo (116) o parcialmente (58). En el caso de México, tan sólo 10 estados con menos del 4% de la matrícula estudiantil, han comenzado esfuerzos de un regreso paulatino y escalonado a los salones de clase.

Las afectaciones van desde la pérdida en términos de aprendizaje, hasta los problemas socioemocionales que genera el aislamiento; el confinamiento ha impactado de manera diferente a las personas, depende de la edad, pero es un hecho que ha dejado secuelas. La situación ha sido una para el estudiantado de las escuelas particulares y de las escuelas públicas. Al no haber existido apoyo para el acompañamiento de docentes a estudiantes, por parte del gobierno federal y la gran mayoría de los gobiernos estatales, se ha estimado que un 20% de docentes no se pusieron en contacto con sus alumnos. El número puede variar y posiblemente ser mayor. El programa Aprende en casa fue la respuesta gubernamental, denominada “Abúrrete en casa” por muchos estudiantes. En el caso de las escuelas particulares, o estudiantes de niveles más altos (media superior), se tuvo la posibilidad de tener clases, pero no fue el caso de la mayoría de las y los estudiantes del sistema público (Maldonado-Maldonado, 2021).

 

Los fondos de conocimiento

Un debate que realmente no ha tenido efecto es ¿qué aprendieron las y los niños y los jóvenes y cómo la escuela aprovechará esos conocimientos? Luis Moll y colegas (Gonzalez, Greenberg & Velez, s/f) desarrollaron hace tiempo el concepto de “fondos de conocimiento”, el cual es empleado para explicar los conocimientos adquiridos por los estudiantes, particularmente de familias migrantes en los EE.UU., que pueden servir como recursos educativos muy importantes en el desarrollo académico, pero que comúnmente no son reconocidos por el sistema educativo. Usando dicho concepto, valdría la pena pensar qué conocimientos —no necesariamente curriculares— adquirieron las y los estudiantes mexicanos durante la pandemia y cómo la escuela puede aprovecharlos, en lugar de desdeñarlos o ignorarlos.

¿Con qué aprendizajes regresarán los estudiantes? Claro que un tema central es conocer con qué lagunas vuelven, pero lo que hayan podido adquirir podría ser un punto de partida. Hay niñas y niños que tuvieron la oportunidad de aprender nuevas cosas, ya sea por su cuenta o por el ambiente en el que estuvieron; que trabajaron en labores en las que adquirieron aprendizajes; que desarrollaron sus intereses artísticos, musicales, idiomáticos, académicos, tecnológicos, deportivos o sociales, que de otra forma no habrían podido desarrollar.

Desde luego se puede esperar que a algunas niñas y niños la pandemia les haya permitido “florecer”, especialmente a aquellos a los que la interacción del aula les afectaba, quizás si eran víctimas de acoso (Mittan 2021). O estudiantes que encontraron ventajas en estar en casa. Por ejemplo, en un sondeo con jóvenes de secundaria (Galaviz, A., Rubio, N., Mejía, J. y Rebolledo-Pérez, M. (manuscrito), ellos expresaron su aprecio por su casa como espacio escolar por razones como: sentirse más seguros, comer más sanamente y, especialmente, contar con familiares que les han ayudado a resolver dudas, es decir, han encontrado recursos para mejorar su aprendizaje. Este tipo de opiniones no deben ser desdeñadas.

Para que la escuela cambiara de manera irreversible después de la pandemia, deberíamos llevar a cabo acciones para que ello sucediera. Las escuelas no cambian solas. Las escuelas deben asumir que hubo muchas pérdidas, pero que no todo fue negativo. Es previsible que el regreso a las clases no reflejará en lo inmediato los efectos de la pandemia en el desarrollo social de niños y niñas, pero se requerirán nuevas rutinas y estrategias para readaptarse a la escuela (Mittan, 2021). También es importante considerar que la escuela no es, ni ha sido durante este tiempo, el único espacio importante en la vida de las niñas, niños y jóvenes. Básicamente se trata de apelar a que las escuelas y el personal docente no asuman este regreso a clases como si fuera la vuelta de las vacaciones de verano, porque no lo fue. El regreso no será un proceso sencillo, esperemos que se cuente con los recursos adecuados para llevarlo de la mejor manera y aprovechar al máximo las condiciones en que todas y todos volverán. Esperemos que al final el balance no sea negativo, aunque es difícil plantear escenarios optimistas hoy.

 

Referencias

 

De Hoyos, R. (2021). ¿Por qué no abrimos las escuelas? Nexos. Núm. 522. Año 44. Vol. XLIII, pp. 29—31. Tomado de: https://www.nexos.com.mx/?p=56391

 

El Universal. (2021, mayo 23). Aprovechan pandemia para saquear 146 escuelas en Oaxaca. Tomado de: https://es-us.noticias.yahoo.com/aprovechan-pandemia-saquear-146-escuelas-111628159.html

 

Fernández, M. A. & Herrera, L. N. (2021). Las omisiones de la autoridad ante el (necesario) regreso a las aulas. Nexos, tomado de: https://educacion.nexos.com.mx/las-omisiones-de-la-autoridad-ante-el-necesario-regreso-a-las-aulas/

 

Guillén B. & Lambertucci, C. (2021, mayo 30). Desde tuberías arrancadas a miles de pesos en equipo electrónico: las escuelas mexicanas son saqueadas durante la pandemia. El País, tomado de: https://elpais.com/mexico/2021-05-30/de-tuberias-arrancadas-a-miles-de-pesos-en-equipo-electronico-las-escuelas-mexicanas-son saqueadas-durante-la-pandemia.html?ssm=TW_CC

 

INEE. (2019). Informe de evaluación a la política de infraestructura física educativa de la educación obligatoria en México. Informe final. México: Unidad de normatividad y política educativa. Dirección general de directrices para la mejora de la educación. Dirección de evaluación de políticas y programas educativos. Tomado de: https://www.inee.edu.mx/portalweb/suplemento12/evaluacion-escuelas-al-cien-fam.pdf

 

Galaviz, A., Rubio, N., Mejía, J. y Rebolledo-Pérez, M. (s/f) Significados que los estudiantes atribuyen a la casa como espacio escolar. Manuscrito.

 

Maldonado-Maldonado, A. (2021). Educación pública: pequeñas historias, grandes problemas. Nexos, núm. 522, año 44, vol. XLIII, pp. 35—37. Tomado de https://www.nexos.com.mx/?p=56568.

 

Mittan, K. (2021, abril 7). Have Children Lost an Entire Year of Schooling and Social Development? It Depends, UArizona Experts Say. Tomado de: https://news.arizona.edu/story/have-children-lost-entire-year-schooling-and-social-development-it-depends-uarizona-experts

 

OECD (2021). The state of school education. One year into the COVID pandemic. Preliminary report. Paris: OECD.

 

Reza, B. & Wonch, A. P. (2021, marzo 16). En CdMx, realizan tequio de limpieza en cuatro escuelas previo a regreso a clases. Milenio, tomado de: https://www.milenio.com/politica/cdmx-realizan-tequio-limpieza-escuelas-capital

 

Robles, J.C. (2021, 23 de mayo). Padres de familia limpian escuelas vandalizadas en Jalisco. Tomado de: https://www.msn.com/es-mx/noticias/tecnologia/padres-de-familia-limpian-escuelas-vandalizadas-en-jalisco/vi-AAKrVma

 

Roldán, N. (2021). Escuelas sin baños, con grietas y filtraciones dudan regresar a clases el 7 de junio en CDMX. Animal Político. Tomado de: https://www.animalpolitico.com/2021/05/escuelas-dudan-volver-clases-sin-banos-grietas/

 

Secretaría de Educación Pública-Subsecretaría de Educación Básica (2021). Estrategia Nacional para el Regreso Seguro a Clases Presenciales en las Escuelas de Educación Básica. Durante el ciclo escolar 2020-2021. México: SEP. Tomado de: https://educacionbasica.sep.gob.mx/multimedia/RSC/BASICA/Documento/202105/202105-RSC-qOIksgis3w-ESTRATEGIANACIONAL_REGRESO_CLASES.pdf