2.  Manisfestaciones de la crisis hídrica en el territorio mexicano
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Foto de Noé Araujo/Unsplash

Explicando la sequía y sus consecuencias en México

 
Ofelia Andrea Valdés-Rodríguez

El Colegio de Veracruz

 

 

¿Qué es la sequía y por qué nos afecta?

La sequía es una condición ambiental que ocurre cuando después de un periodo de tiempo considerable, las lluvias registradas han sido inferiores o no han ocurrido como normalmente solía ser, y esto afecta al medio ambiente del lugar. Por consiguiente, la sequía no es un fenómeno fácil de predecir, ya que se requiere tiempo para saber si estamos en una sequía. Es decir, debemos esperar a que las lluvias ocurran, y si no ocurren, debemos esperar a que el ambiente se vea perjudicado por la falta de estas. Así que, cuando tenemos una sequía es porque ya hubo daños ambientales, y eso nos afecta de muchas maneras. Ya que, si no llueve, se perjudica a todos los que dependemos del agua, tanto plantas como animales de un ecosistema. 

Dependiendo a qué sectores afecte, la sequía puede ser meteorológica, agrícola, hidrológica, hidrogeológica o socioeconómica. 

La sequía meteorológica es la primera que se puede detectar, y se da por la falta de lluvia, que si se prolonga puede desencadenar los otros tipos de sequía.

La sequía agrícola ocurre cuando la sequía meteorológica impacta la producción agrícola. Esto se debe a que el suelo está tan seco que los cultivos no cuentan con agua suficiente para crecer y producir, lo que ocasiona decrementos o pérdidas de cosechas. 

Cuando ocurre la sequía hidrológica es porque la sequía meteorológica ha tenido una duración tan larga que se agotan las fuentes de agua, ya sea superficial o subterránea, tales como los nacimientos de agua, los ríos y lagos o el agua de los acuíferos. Y para el caso del agua almacenada en las presas, esta se va agotando, afectando a toda la población que cuente con ellas para realizar actividades, ya sea agrícolas, industriales, del hogar o de la salud. Este tipo de sequía actualmente se está manifestando muy fuertemente en el norte del país, donde ya se reportan niveles de agua muy bajos en algunas presas y pozos o vaciado total de los mismos. Esta situación está ocurriendo porque estamos extrayendo una cantidad de agua mayor de la que se puede recargar mediante la lluvia o la nieve. Aquí es importante recordar que la lluvia o la nieve al caer pueden penetrar el suelo y almacenarse como agua subterránea. Sin embargo, si no existe una cubierta vegetal y el suelo está erosionado y en una pendiente, la lluvia o la nieve ya no lo penetran, o bien, al no haber vegetación se genera más sequedad ambiental y el agua que cae se evapora rápidamente y tampoco penetra hasta el subsuelo. Así, ante la falta de vegetación, que día a día se pierde por la urbanización, la tala y otros factores, cada día colectamos menos lluvia y nos acercamos más a padecer sequías hidrológicas, sobre todo quienes vivimos en lugares donde el agua se obtiene de presas o acuíferos.

La sequía socioeconómica ocurre cuando cualquier tipo de sequía (agrícola, hidrológica o hidrogeológica) nos perjudica en nuestro modo de vida, ya sea porque no tenemos acceso al agua o porque se pierden cosechas o muere ganado y ello ocasiona fuertes pérdidas económicas, así como afectaciones sociales y de la salud. 

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Figura 1. Tipos de sequía y sus efectos conforme lo establece la Organización Meteorológica Mundial (Svoboda y Fuchs, 2016). Elaboración Valdés-Rodríguez, 2022.

La sequía en México

Desafortunadamente México es un país que cada año debe enfrentar problemas de sequía. Debido a ello, se cuenta con un monitor de sequía que depende del Servicio Meteorológico Nacional y que se publica cada 15 días. Este monitor revisa las condiciones previas de sequía y conforme la falta de lluvias y el periodo que existe sin ellas se adjudica un nivel y su correspondiente color, tal como se muestra en la Tabla siguiente.

 

Tabla 1. Niveles de intensidad de la sequía de acuerdo con el Monitor de Sequía de México del Servicio Meteorológico Nacional.

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Historial de la sequía en México desde que se mide con el Monitor de Sequía

Como puede verse en la Figura 2, el monitor de sequía de nuestro país apenas inició sus registros en el año 2003. No obstante, puede apreciarse que, en algunos periodos, como entre 2006 y 2009 o 2011 y 2019, más del 80% del país experimentó alguna condición de sequía. Siendo 2011 el año donde se registraron los niveles más altos de sequía (D4) en más del 20% del territorio mexicano.

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Figura 2. Niveles de sequía registrados en México desde el 2003 hasta el 2020. Gráfico tomado del Monitor de Sequía de México Mapas tomados del Monitor de Sequía de México (SMN, 2022b).

 

 

Actualmente la sequía perdura, a pesar de la temporada de lluvias

En los datos del presente año (2022), se puede apreciar que, en la primera quincena de mayo, cuando aún no iniciaba la temporada de lluvias, más del 81 % del territorio mexicano tenía algún nivel de sequía (desde anormalmente seco hasta sequía excepcional), y más del 56 % con niveles de sequía moderada o mayor. Los estados con mayores niveles de sequía se ubicaron al norte del país, siendo estos Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Baja California. En la primera quincena de agosto, cuando ya se han presentado lluvias a lo largo del Pacífico mexicano, la Sierra Madre Occidental y el centro del país, tenemos que, no obstante, más del 57 % del territorio mexicano tiene todavía algún nivel de sequía. Con los estados de Chihuahua, Coahuila y una pequeña porción de Tamaulipas, registrando las mayores intensidades. Nótese que Nuevo León apenas registra sequía severa en 14.5 % de su territorio. Sin embargo, todos hemos oído mucho en las noticias sobre este estado como el más protagónico. Esto se debe a que la sequía meteorológica ha desencadenado una sequía hidrológica y a su vez, socioeconómica, debido a la poca captación de agua por la falta de lluvias y al excesivo consumo de la región. Por lo que podemos apreciar que un nivel de sequía no necesariamente tan elevado, también puede ocasionar daños mayores a nuestros ecosistemas y a nuestras sociedades, si nuestra demanda de agua es más alta que nuestra captación del vital líquido. Nuevo León es un ejemplo claro de cómo el aumento de las demandas poblacionales, agrícolas e industriales, sin una debida planeación, y en regiones con historial de sequías, puede desencadenar sequías socioeconómicas a su población. Este estado ha pasado de poseer 1.1 millones de habitantes en 1960 hasta 5.7 millones en el 2020, de acuerdo con el INEGI (2022), lo que representa un incremento de la población de 518 %. Por lo que tendríamos que preguntarnos si alguien previó esta situación, y tal vez la respuesta sea, que al menos las autoridades que han gobernado no lo hicieron.

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Figura 3. Niveles de sequía registrados en el territorio mexicano durante la segunda quincena de mayo y la primera de agosto del 2022. Mapas tomados del Monitor de Sequía de México (SMN, 2022b).

 

 

Aspectos que debemos considerar en nuestro territorio

Es importante notar que vivimos en un país con fuertes problemas de sequía en gran parte de nuestro territorio. Por tanto, tendríamos que prepararnos con mejores programas para administrar nuestros recursos hídricos. No solo basta con ahorrar agua, que constantemente se tira, sino también con captar agua, ya no tanto a nivel de grandes presas, que pueden causar graves problemas ambientales, sino a través de sistemas de captación de lluvia o de niebla, que se podrían instalar en oficinas de gobierno, escuelas, empresas y hogares particulares. De tal forma que cada uno de nosotros también se haga responsable de su almacenamiento de agua, y dejemos de depender de autoridades que al parecer se están viendo rebasadas.

Aún estamos a tiempo de tomar acciones. Tenemos un país donde, por ejemplo, el año anterior tuvimos una precipitación anual de 769.5 litros de agua por metro cuadrado (m2) como promedio nacional. Aunque con estados como Colima, con 2280.7 litros, contrastando con Baja California con 99.1 litros y Baja California sur, con 173.5 litros, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN, 2022a). Ejemplos que también nos deben llevar a considerar cómo debemos planificar nuestro desarrollo, dependiendo de dónde nos ubicamos. 

 

A manera de conclusión, México es un país muy diverso, con grandes variaciones en su territorio en cuanto a precipitación y disponibilidad de agua. Por ello debemos considerar primero, donde estamos ubicados y qué podemos hacer, no solo como sociedad, también como individuos, para cuidar nuestra agua y nuestros recursos. Ya que de lo aquí expuesto se deriva que la sequía es un problema constante, que ha existido y continuará existiendo en nuestro país. Por lo que debemos estar preparados si queremos continuar creciendo, abriendo más industrias y desarrollando más infraestructura extractiva, que ya está rebasando la capacidad de los sistemas naturales para recuperarse de la sequía y que nos está llevando cada vez más a experimentar sequías socioeconómicas.

 

Referencias:

INEGI, (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) (2022) Dinámica de la Población, Información por Entidad: Nuevo León. Disponible en: https://cuentame.inegi.org.mx/monografias/informacion/nl/poblacion/dinamica.aspx?tema=me&e=19 (Consultado: el 25 de agosto de 2022).
 

SMN, (Servicio Meteorológico Nacional) (2022a) Información estadística climatológica, Comisión Nacional del Agua.
Disponible en: https://smn.conagua.gob.mx/es/climatologia/informacion-climatologica/informacion-estadistica-climatologica (Consultado: el 20 de septiembre de 2019).
 

SMN, (Servicio Meteorológico Nacional) (2022b) Monitor de Sequía en México, Gobierno de Mexico. Disponible en: https://smn.conagua.gob.mx/es/climatologia/monitor-de-sequia/monitor-de-sequia-en-mexico (Consultado: el 12 de febrero de 2020).

Svoboda, M. y Fuchs, B.A. (2016) Manual de indicadores e índices de sequía. Serie 2, Programa de gestión integrada de sequías, Serie 2 de herramientas y directrices para la gestión integrada de sequías. Serie 2.

Organización Meteorológica Mundial y Asociación Mundial para el Agua.