3. Importancia de las remesas en las economías
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Las remesas y la Cuarta Transformación en México en 2018-2022

 

Rodolfo García Zamora

Selene Gaspar Olvera

Francisco Javier Contreras Díaz

Universidad Autónoma de Zacatecas, México

 

 

 

El presidente López Obradorn en diciembre 2018n al inicio de su gobierno plantea que solo el desarrollo económico podrá reducir la migración internacional a los Estados Unidos. En el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 prevé que la economía nacional crecerá en 2024 a una tasa del 6% del PIB y en ese año terminará la migración internacional como necesidad y sería una opción más. Sin embargo, luego de tres años al frente del gobierno de México, se ha aplicado una política caracterizada por la austeridad neoliberal y la ausencia de una estrategia de desarrollo económico con políticas públicas de desarrollo regional y sectorial con la inversión pública como soporte, lo que genera un decrecimiento del -1% del PIB en 2019 y que se agrava con los impactos económicos y sanitarios del Covid-19 con un desplome de la economía nacional en 2020 del -8.5% del PIB. Pese a la pandemia y sus múltiples impactos, los presupuestos de 2020 y 2021 siguen caracterizados por la austeridad y la falta de una estrategia de reactivación económica nacional en base a una inversión pública robusta. Prácticamente, luego de tres años de gobierno de AMLO, en que reitera que no habrá cambios en la política de austeridad y no se promoverá la reforma fiscal integral pospuesta desde los años 60 del siglo anterior en el país, será imposible lograr un crecimiento del PIB del 6% en 2024 y la eliminación de la migración internacional como necesidad al final del sexenio (García y Gaspar, 2022).

Frente a las tendencias anteriores de la política económica de austeridad y bajo crecimiento económico, las remesas internacionales recibidas por México en 2018 llegan a 28 mil millones de dólares, en 2019 a 36 mil millones de dólares, en 2020 a 40.6 mil millones de dólares y en 2021,a 51.5 mil millones de dólares. Paradójicamente, en los balances del mismo presidente López Obrador a tres años de su triunfo presume la estabilidad del peso, el no aumento de la deuda pública recibida y la entrada creciente de remesas que se consolidan como la principal fuente de ingreso de divisas al país como pruebas de una buena gestión económica. De hecho, de diciembre de 2018 a mayo del 2021, las remesas recibidas en el país ascienden a 99 mil millones de dólares, 85% de la deuda externa sin considerar a PEMEX y la CFE (La Jornada, 6 julio 2021).

En un escenario de ausencia de una verdadera estrategia de desarrollo económico nacional, con una tendencia de 20 años de bajo crecimiento económico y sin contar con una política integral y de largo plazo sobre desarrollo, migración y derechos humanos se reitera la incoherencia de 40 años de los diferentes gobiernos de México de beneficiarse con más de 559 mil millones de dólares de remesas, cifra que acumula las remesas de los migrantes que ingresaron al país vecino de 1994 a 2021, pero, sin tener ni la voluntad política, ni la capacidad técnica, de elaborar las políticas de desarrollo nacional que incidan en las causas estructurales de la migración, ni tampoco las políticas migratorias que permitan una gestión adecuada de las siete dimensiones que tienen las migraciones en nuestro país con pleno respeto a los derechos humanos.

Al final del año 2020, cuando el país sufre los estragos de dos décadas de bajo crecimiento económico y los impactos del Covid-19, las remesas en México llegan a su nivel histórico de 40 mil millones de dólares y en 2021 alcanzan un nivel más con 51.5 mil millones de dólares, no obstante que desde 2007 el número de mexicanos en Estados Unidos se mantiene más o menos constante en alrededor de 12 millones y con los altibajos en el empleo, surge el debate sobre cómo en condiciones de pandemia en Estados Unidos con graves impactos sobre los migrantes mexicanos en aquel país, las remesas llegan a ese nivel. Superada la sorpresa se explica que la larga historicidad de la migración mexicana, los miles de redes sociales transnacionales, la ubicación en determinados sectores laborales considerados como esenciales como la agricultura, alimentos, hostelería y cadenas de cuidado, más los programas de estímulos fiscales que en parte beneficiaron a los migrantes mexicanos residentes y ciudadanos, más una mayor solidaridad ante la pandemia con mayores envíos de remesas a sus familias en México explican el comportamiento del aumento de las remesas en 2020 y 2021 (Gráfica 1).

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Los migrantes mexicanos y sus remesas en los hechos han fortalecido su aporte a la economía nacional en los últimos tres años cuando se han convertido en soporte del funcionamiento de la Cuarta Transformación durante dos años y medio con un aporte equivalente a 2 billones de pesos, cifra superior a los 1.7 billones de pesos que recauda el gobierno de las empresas más grandes en el país, pese a que en los presupuestos 2019, 2020 y 2021 el gobierno y el Congreso mexicano redujeron los presupuestos migrantes y desaparecieron sus programas más importantes como el Programa 3x1, el Programa Fronteras y el Fondo de Apoyo Migrante para retornados y las partidas destinadas a los Consulados en Estados Unidos. Curiosamente ante el nuevo auge de las remesas en México en 2020 y 2021 se producen muchos artículos periodísticos, noticias y eventos como sucedió de 2000 al 2008 en que se pretendía ver en las remesas la clave para el desarrollo del país y de las zonas de origen de los migrantes. Olvidando qué durante todo ese periodo en México, Estados Unidos, América Latina y en el mundo, se hicieron cientos de foros sobre las remesas, el desarrollo económico, la bancarización, el desarrollo regional y el desarrollo local. Organismos como la OCDE, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, los Foros Mundiales de Migración y Desarrollo y los Foros Sociales de Migración de 2006 a 2018 y otros más finalmente pusieron en su justa dimensión la naturaleza de las remesas como salarios de los migrantes en el exterior, que son recursos privados, que se gastan como el ingreso de cualquier trabajador en el consumo familiar de alimentos, vestido, vivienda, educación, salud y queda en promedio un 5% para ahorro. La migración internacional y las remesas por sí mismas no generan desarrollo, se requieren políticas públicas robustas de desarrollo económico que aprovechen los beneficios de la migración internacional y reduzcan sus costos para ello.

A nivel agregado no cabe duda que las remesas tienen grandes impactos en los principales países receptores como India, China, México, Filipinas y en Centroamérica, pero, luego de 40 años en ausencia de políticas integrales de desarrollo y migración los principales beneficiarios de ellas han sido las grandes corporaciones comerciales, de líneas aéreas y viajes, telefónicas, turísticas y de transferencia de remesas como señalaba reiteradamente Manuel Orozco ya hace 20 años. Curiosamente el 24 de junio en el diario el Financiero de México (2021) aparece el resumen de un conversatorio promovido por Rafael Fernández de Castro con Manuel Orozco de Diálogo Interamericano, Isabel Cruz de la AMUCSS y Carlos Serrano de BBVA-Bancomer México. En dicho evento destacaron tres temas: el aumento inusitado de las remesas en 2020 y 2021, los impactos en la economía y la vida nacional y la necesidad de propuestas para capitalizar el impacto de las remesas en la economía y vida social del país. Reconociendo las restricciones del tiempo , el formato y el objetivo de ese evento, resaltamos como positivo la realización del mismo, el destacar el reiterado aporte migrante por cuatro décadas al país, el explicar que el aumento de las remesas en este periodo de pandemia se explica por la especificidad histórica de los migrantes mexicanos en Estados Unidos y las políticas de apoyo fiscal a la población y diferentes sectores económico, y que vinieron a ser muy importantes en las comunidades receptoras para enfrentar los impactos sanitarios y económicos de la pandemia y plantear la necesidad de buscar verdaderas propuestas de desarrollo económico que incidan en las causas de la migración. Las limitaciones del evento fueron no recuperar los análisis y propuestas sobre remesas y políticas públicas de desarrollo realizados en México y el mundo por más de 20 años, no plantear claramente la naturaleza privada de las remesas como ingreso de los trabajadores mexicanos en el exterior y sus familias en México, no reconocer que México tiene 40 años con migración internacional y remesas creciente y no han cambiado las causas estructurales de la migración; marginación, pobreza y violencias crecientes, ausencia de referencias a los impactos del TLC y del T-MEC sobre los diversos sectores de la economía nacional, el mercado interno y el empleo, y la falta de una evaluación crítica del modelo económico vigente por 39 años orientado al exterior y sin políticas de desarrollo regional y sectorial como plataforma de una política de Estado de generación masiva de empleo.

De acuerdo con la estadística derivada de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2021 levantada por Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al menos 4.9 millones de hogares reciben remesas, 13.6% de 36 millones hogares que se estima hay a nivel nacional[1]. Las remesas benefician a poco más de 16.5 millones de personas (13.0% del total de residentes en el país) pertenecientes a los hogares perceptores; a 11 millones cuando el hogar es encabezado por un hombre y 5.5 millones de personas cuando es una mujer. A nivel regional, la región del país con el mayor número de hogares perceptores de remesas fue la Occidente y Bajío con 1.6 millones de hogares perceptores, 21.8% del total. Esta región agrupa a los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco. Michoacán, Nayarit, Querétaro, Colima y Zacatecas. Según el Banco de México, en 2021 la recepción de envíos de remesas desde el extranjero se ubicó en 51 mil 594 millones de dólares, de los cuales 37% fueron a la región mencionada (Gráfica 2).

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De los poco más de 36 millones de hogares, 11.3 millones (31.4%) son encabezados por una mujer, de estos 1.8 millones (16.1%) reciben remesas internacionales. En los hogares con jefatura masculina 12.4% (3 millones de 24.8 millones de hogares) reciben remesas internacionales. Del total de hogares perceptores de remesas 37.3% tiene jefatura femenina. A nivel regional destaca la región Occidente- Bajío, principal receptora de remesas de México, 25.9% de los hogares encabezados por mujer son receptores de remesas, es decir, en esta región uno de cada cuatro hogares con una mujer al frente cuenta con el apoyo económico del trabajo que se genera en otro país. El rasgo distintivo del análisis regional de la percepción de remesas internacionales es que en todas las regiones las jefas de hogar son mayoría (Gráfica 3).

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El otro rasgo de la recepción de las remesas en el país es que el 38.2% de los hogares receptores se ubican en localidades de 100,000 y más habitantes y en el extremo opuesto, es decir, en las comunidades de menos de 2500 habitantes el 30.8%, en conjunto agrupan el 69.0% de los hogares perceptores de remesas, comportamiento que es similar cuando se observa la estadística por sexo del jefe. Pero cuando se observa el total de hogares perceptores de remesas en cada tamaño de localidad, las jefas de hogar observan la mayor proporción de hogares remesadores y conforme aumenta el tamaño de localidad la proporción de hogares remesadores es mayor (Gráfica 4). Lo que muestra la importancia en la contribución de los migrantes mexicanos al consumo de sus familiares particularmente de los hogares con jefatura femenina.

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En el transcurso del gobierno de Andrés López Obrador (hasta abril 2022) envían a México alrededor de 146 mil millones de dólares, equivalentes en moneda nacional a cerca de 3 billones de pesos, 11% del producto interno bruto a precios actuales, un monto dos veces superior al ingreso por exportaciones petroleras en el mismo periodo (72 mil millones de dólares) (La Jornada, 6 de junio, 2022).

Jesús A. Cervantes González (2022) resalta como el dinamismo que en los años recientes ha presentado el ingreso por remesas provenientes del exterior y la debilidad de la actividad económica interna han propiciado que dichas remesas hayan aumentado su dimensión frente a los agregados macroeconómicos y los indicadores de las cuentas externas. Las remesas medidas con relación al producto interno bruto (PIB) han seguido una tendencia al alza, al pasar de 2.1 % en 2015 a 2.9 % en 2019, 3.7 y 4.0% en 2020 y 2021, respectivamente.

Otra forma relevante de valorar el aporte de las remesas a la economía nacional en años recientes es respecto a la inversión pública en México. En 2021, el ingreso por remesas alcanzó 51 586 millones de dólares, mientras que la formación bruta de capital del sector público, medida en dólares fue de 36 500 millones de dólares. Tal evolución ha propiciado que en años recientes el cociente de remesas a formación bruta de capital del sector público haya aumentado de forma significativa. Este cociente se elevó de 58.2% en 2015 a 112.9% en 2019 y 140.5 y 141.3 % en 2020 y 2021, respectivamente.

Por otra parte, en los años recientes las remesas han aumentado su importancia relativa en las cuentas externas de México. Así, las remesas medidas con relación a la inversión extranjera directa resultaron de 145 y 163% en 2020 y 2021 y en estos dos años fueron equivalentes 52 y 61% de las exportaciones netas del sector automotriz. Además, desde hace varios años han superado el valor de las exportaciones petroleras y en 2020 y 2021 fueron equivalentes a 232 y 178% por ciento de tales ventas al exterior (Gráfica 5).

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Quizá la dimensión más relevante de las remesas es su financiamiento de una mayor proporción del gasto de los hogares en consumo privado. En 2015 el ingreso por remesas fue equivalente a 3.2% del consumo privado y crece a 5.9 y 6.2% en el consumo privado de 2020 y 2021 lo que muestra la importancia en la contribución de los migrantes mexicanos al consumo de sus familiares en ese periodo de caída en la actividad económica y los ingresos en el país.

Un elemento muy importante de las remesas en México es su impacto en la reducción de la pobreza ya que como se señaló antes esos ingresos permiten aumentar el consumo de las familias receptoras. La Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) principal insumo de CONEVAL para medir la pobreza del país, subestima el impacto positivo de las remesas en la reducción de la pobreza en los hogares perceptores, a nivel estatal y, particularmente, en aquellas entidades que son las principales receptoras de remesas y que sobresalen por su reducido producto per cápita, alta intensidad migratoria y reducida capacidad productiva. Las limitaciones en los instrumentos de medición de los hogares perceptores y de la medición de la pobreza que subestima el aporte de los migrantes y sus remesas deberá ser superado con instrumentos más adecuados y el diseño de políticas públicas de desarrollo regional y sectorial con énfasis en la generación masiva de empleo que superen el asistencialismo que caracteriza al gobierno actual frente a la marginación y pobreza.

Conclusiones

En la evaluación de AMLO a tres años de su triunfo como presidente de México en junio 2018 y su manejo de la economía nacional se reitera en que no habrá cambios en el manejo de la política económica de austeridad, reconociendo que la dinámica del país seguirá dependiendo de las exportaciones, de la recuperación económica de Estados Unidos, del T-MEC y la inversión extranjera directa. Se reitera la dependencia creciente de las remesas y el reconocimiento al aporte migrante, pero, no hay ninguna propuesta de una política de Estado sobre desarrollo económico, migración y derechos humanos, pese a diferentes propuestas hechas por la Sociedad Civil Transnacional de 2010 a 2022. Todo indica que no se logrará al crecimiento del PIB del 6% en 2024, que no habrá cambios en las causas estructurales de la migración y como sucedió en los últimos 40 años, la economía nacional dependerá del crecimiento de la economía de Estados Unidos, de las exportaciones a su mercado, de sus inversiones y de las remesas. Pero, estas no podrán seguir creciendo de forma indefinida por el envejecimiento de la población migrante, la posible regularización de 3 millones de migrantes mexicanos bajo el gobierno de Biden y el resentimiento de los migrantes ante su exclusión de la agenda nacional, de las políticas públicas y presupuestos, y la marginación deliberada en el sistema electoral nacional (García y Gaspar 2022).

Pese a la falta de correspondencia de todos los gobiernos de México frente al aporte migrante por más de 40 años con 559 mil millones de dólares de remesas a la economía nacional, ahora que en el pasado proceso electoral a pesar de las múltiples trabas institucionales para frenar su participación, los migrantes lograron por vez primera tener 11 representantes en el Congreso federal y varios en distintas entidades federativas, su reto será representar fielmente los intereses de los migrantes mexicanos con los ejes de su Agenda Transnacional como soporte de su actuación parlamentaria y los compromisos y alianzas con los tres niveles de gobierno y los diferentes institutos políticos, como son: derechos políticos, económico y sociales plenos para los migrantes mexicanos, establecimiento de una estrategia de desarrollo económico nacional que incida en las causas estructurales de la migración; fortalecimiento y mejora en los servicios consulares mexicano con profesionalización y financiamiento adecuado; fortalecimiento de las políticas binacionales de salud y educación; cambio en la Ley Electoral que garantice el derecho de votar y ser votado para todos los migrantes mexicanos con un proceso de credencialización masivo en el exterior en 2023 y la garantía del voto electrónico en 2024, y la inclusión de las necesidades, propuestas y proyectos migrantes en la Agenda Nacional, las políticas públicas y presupuestos a nivel nacional y estatal.

Bibliografía:

Cervantes González Jesús A. El ingreso de México por remesas supera a la inversión pública. Foro Remesas de América Latina. Notas de Remesas, 2022, marzo. https://www.cemla.org/foroderemesas/notas/2022-03-notas-de-remesas.pdf

García Zamora Rodolfo y Selene Gaspar Olvera (2022) México y la Cuarta Transformación frente a las Migraciones y la Crisis Multidimensional en 2022. Transnational Press London.

El Financiero, 24 de junio 2021. El impacto de las remesas para la economía mexicana en 9 frases. https://www.elfinanciero.com.mx/economia/2021/06/24/el-impacto-de-las-remesas-para-la-economia-mexicana-en-9-frases/

La Jornada, 6 de julio 2021. En el gobierno de AMLO, 72% más remesas que con Peña. Braulio Carbajal. https://www.jornada.com.mx/2021/07/06/economia/017n2eco

La Jornada 6 de junio 2022 “Remesas imparables” Carlos Fernández Vega. https://www.jornada.com.mx/2022/06/06/opinion/023o1eco

Notas: 

 

[1] Cabe destacar que la Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) de 2020 estima 1.6 millones de hogares perceptores de remesas internacionales (con 5,240 casos muéstrales), con la Muestra del Censo de Población y Vivienda 2020 se estima 1.8 millones de hogares (con 298,721 casos muéstrales), mientras que con la ENIF se calcula 4.9 millones de hogares perceptores de remesas internacionales (con 1,928 casos muéstrales). Dichas cifras invitan a reflexionar sobre su número, el diseño y metodologías de las fuentes por las implicaciones que tienen en las decisiones de política pública en la materia.