1. Representación política y atención a población migrante mexicana
 
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Foto de  Alexander Schimmeck vía Unsplash

Organizaciones mexicanas migrantes y el PEF-2022: una propuesta

 
Efraín Jiménez

Colectivo de Federaciones y Organizaciones Mexicanas Migrantes en EE.UU

 

 

 

 

En los últimos 3 años, el presupuesto asignado a la comunidad mexicana que reside en el exterior ha disminuido de manera muy considerable y vemos cómo, aunado a eso, la pandemia ha rebasado a la mayoría de los consulados de México en Estados Unidos.

La necesidad de obtener documentos de identificación para tramitar licencias, buscar trabajo, hacer un viaje de emergencia o solicitar apoyo económico es más frecuente ahora que antes. Nuestra preocupación es que, ante las medidas sanitarias, se ha tenido que disminuir el número de personas admitidas en los consulados lo cual ha creado un embudo a la hora de solicitar las citas vía (MEXITEL) y empeorado por falta de suficiente presupuesto asignado a los consulados para que garanticen los servicios que nuestra comunidad requiere.

La necesidad de obtener documentos de identificación para tramitar licencias, buscar trabajo, hacer un viaje de emergencia o solicitar apoyo económico es más frecuente ahora que antes. Nuestra preocupación es que, ante las medidas sanitarias, se ha tenido que disminuir el número de personas admitidas en los consulados lo cual ha creado un embudo a la hora de solicitar las citas vía (MEXITEL) y empeorado por falta de suficiente presupuesto asignado a los consulados para que garanticen los servicios que nuestra comunidad requiere.

 

De igual forma, ante la ausencia de presupuesto, los consulados sobre ruedas no pueden funcionar como lo hacían anteriormente. En este sentido, también nos preocupa que se carece del personal suficiente para que esto sea posible.

 

Ante estos recortes, la reducción en el número de empleados es inminente, lo cual agrava la crisis ya existente en algunos consulados mexicanos principalmente en aquellos donde la circunscripción abarca varias ciudades con alto índice de población mexicana

 

Hoy el presupuesto no está adecuado a la realidad que vive la comunidad mexicana migrante en Estados Unidos y solo escuchamos en los discursos que las remesas contribuyen en el sustento de una gran cantidad de familias y que además contribuyen al desarrollo de muchas comunidades, más en los hechos y acciones concretas nuestro gobierno en todos sus órganos y niveles parece habernos abandonado.

 

Este año, quienes integramos el Colectivo de Federaciones y Organizaciones Mexicanas migrantes en EE.UU. hemos elaborado una propuesta que ya hicimos llegar al presidente Andrés Manuel López Obrador y de quien aún no tenemos respuesta que permita las condiciones para que se dé un diálogo constructivo en torno a las necesidades de servicios consulares que tenemos quienes residimos en el extranjero. Para nuestro colectivo, será importante dar una atención coherente y a la altura de nuestras aportaciones que hacemos a México en nuestras comunidades y nuestras familias que ahí residen.

Sobre nuestra propuesta al Ejecutivo federal

 

Las condiciones económicas del país hoy son muy adversas debido a la doble crisis de salud y económica que afecta a todos los países del mundo. Tenemos claro que el debate del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2022 en México estará condicionado por los graves efectos del COVID-19 y sus impactos en la profunda crisis económica y social que experimenta el país en los últimos 40 años. Sin embargo, los millones de mexicanas y mexicanos migrantes que salimos del país desde hace varias décadas seguimos haciendo una enorme contribución con nuestras transferencias de remesas, inversiones, gasto y consumo de productos mexicanos así como en turismo, entre otros. Hoy las remesas se han consolidado como un motor de la economía nacional. Este dinero es clave para asegurar el nivel de vida no solo de las familias de los más de 12.7 millones de mexicanas y mexicanos migrantes, sino de la nación mexicana.

 

A pesar de la crisis de salud y económica que México y el mundo enfrentan desde hace más de un año por la pandemia SARS-CoV- 2,los envíos de dinero del extranjero hacia nuestro país sumaron 4,152 millones de dólares (mdd) durante marzo de este año, el mayor monto desde que se tiene registro, según datos del Banco de México (Banxico). 

Aun frente la situación adversa que estamos pasando la comunidad mexicana migrante que radicamos en Estados Unidos de América (EUA), incluso contra viento, marea, pandemia, racismo y xenofobia, no hemos aflojado el paso y en el primer trimestre del 2021 las remesas ascendieron a 10,623 mdd. De ese monto, 10,122.6 mdd llegaron desde EUA, lo que representa cerca del 1.2 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. En 2020, con todo y la pandemia y en contra de los pronósticos, las remesas crecieron 11.4 % y se mantuvieron como la principal fuente de divisas para México, al sumar 40,606 mdd. 

 

BBVA señala que las remesas son muy importantes para la economía nacional, dado que 5 de cada 100 hogares en el país reciben recursos provenientes de personas del extranjero y pronostica que el flujo de remesas de EUA a México crecerá 7 % este año de 2021 y alcanzará un monto total de 43,450 mdd.

 

Adicionalmente, hay que destacar que contribuimos en el consumo de bienes, servicios y alimentos que nuestro país exporta hacia los Estados Unidos; al mismo tiempo, traemos divisas por concepto de derrama económica en turismo a nuestro propio país y, por si fuera poco, durante décadas hemos contribuido con recursos importantes para el desarrollo de nuestras entidades de origen, por nuestra propia cuenta, y a través de programas como el 1x1, 2x1, y principalmente el Programa 3 X 1 para Migrantes, con el que hoy no contamos y que en 18 años financió más de 30 mil proyectos comunitarios. Sin embargo, muchas Federaciones y organizaciones, seguimos enviando remesas colectivas a aquellas entidades federativas que tienen previsto programas con el espíritu original del 3x1 ya sea en modalidad 1x1 o 2x1.

 

Esto ratifica la solidaridad y el compromiso de la comunidad mexicana migrante con nuestras familias, comunidades, y nuestro México, que abandonamos por falta de condiciones mínimas de vida, trabajo, seguridad, entre otras.  Aun así, lo que más nos caracteriza a las y los mexicanos migrantes es el orgullo por nuestra identidad de origen; la solidaridad y apoyo económico para el desarrollo social y comunitario de México, donde desafortunadamente hemos visto que a lo largo de muchos años no formamos parte de las prioridades en la agenda nacional y, en estos últimos, además hemos sido objeto de una severa reducción en los recursos presupuestales de la Federación para la atención de las y los mexicanos en el exterior.

 

No obstante, los apoyos sin precedentes y justo cuando los problemas de la deuda y crisis fiscal se profundizan, y cuando nuestras remesas emergen como una fuente de financiamiento estratégica para México, los programas y presupuestos migrantes son reducidos y excluidos por el Estado mexicano lo cual nos resulta inexplicable e incoherente en términos económicos y políticos si consideramos todos los aportes antes mencionados. La exclusión señalada aumenta la vulnerabilidad de nuestras familias y comunidades migrantes y revela el desdén y falta de voluntad política del Estado mexicano y toda  la clase política nacional frente al enorme aporte económico y social, de las y los  mexicanos que somos migrantes, al desarrollo del país en los últimos cuarenta años, que en lugar de fortalecer su filantropía transnacional y diseñar políticas públicas de apoyo para nuestra reintegración con nuestras familias, nos excluyen de los presupuestos federales, desechando seis décadas de aportes, aprendizajes sociales transnacionales y de alianzas con el Estado mexicano.

 

Además, la atención que recibimos en los consulados mexicanos en Estados Unidos es insuficiente y de calidad limitada, pues se hace lo que se puede con los recursos tan limitados con los que cuentan, y nuestras propuestas y proyectos están excluidos de los programas públicos y presupuestos. Desde este Colectivo, consideramos que nuestro México tiene el deber de reconocer y de reconstituirse como una nación que no vuelva a expulsar a sus habitantes nunca más, generando mecanismos de coinversión y colaboración entre la comunidad mexicana migrante y nuestro actual gobierno en sus diferentes órganos y niveles, para que la migración, sea una opción, no una necesidad.

 

En este marco, resulta relevante identificar que desde el inicio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador nos planteó una transformación de fondo, dirigida a convertir los consulados en verdaderas instancias de protección para la comunidad mexicana migrante, y a crear un nuevo proyecto de Nación, denominado 4ta Transformación, que incluyera a todos los sectores de la población que conformamos la gran Nación Mexicana entre ellos a todas y todos los mexicanos que residimos en el extranjero.

 

Considerando que el proceso presupuestario 2022 ha iniciado con el próximo envío de los “PRE-CRITERIOS 2022” por parte del Ejecutivo Federal, por conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a la Cámara de Diputados y que, a más tardar en septiembre próximo, se enviará la Estructura Programática a Emplear en el Proyecto de Presupuesto de Egresos para el próximo año, hemos solicitado de manera urgente y respetuosa al presidente López Obrador, que se lleve a cabo un diálogo abierto, consciente y constructivo, con las y los titulares o funcionarios de las diversas dependencias del gobierno federal que tienen a su cargo la implementación de las acciones, programas y presupuestos para la atención de la población mexicana migrante. Esto, sin lugar a duda, nos permitirá que, desde su origen, el Proyecto de Presupuesto para el próximo año cuente con los recursos etiquetados, necesarios para nuestra atención.

 

 

Programas prioritarios

 

Según la información a nuestro alcance, la estructura programática mencionada elimina unos programas, entre ellos dos que afectan a la comunidad mexicana migrante y que se habían quedado sin presupuesto en el periodo 2019-20. Ahora se está proponiendo eliminarlos: se trata del Fondo para Fronteras y el Fondo de Apoyo a Migrantes. Nosotros estábamos pidiendo que se le diera recursos del presupuesto, porque es muy importante para  personas migrantes retornadas, ya sea voluntariamente o por deportación. Este fondo de apoyo a migrantes que se está eliminando junto con el de fronteras eran, de alguna manera, una gran ayuda. Hablamos del Ramo 23, de la partida de provisiones salariales y económicas, las cuales se están eliminando totalmente. Nuestra petición es que se le asignen 825 millones al Fondo de Fronteras y, para el de Apoyo a Migrantes, 390 millones.

 

Para nosotros también es importante que el programa 3x1 para migrantes exista, aunque se le cambie el nombre. Debe existir un programa de coinversión con el gobierno mexicano a nivel federal, por ser un asunto de responsabilidad compartida. Otro de los programas de interés en el Ramo 11 en educación pública es el fortalecimiento de las plazas comunitarias, las becas estudiantiles y por supuesto las capacitaciones y la revalidación de estudios de migrantes. Por otro lado, también dentro del mismo rubro estamos pidiendo un fondo para promoción de la cultura y las artes para que se fortalezca ese sentido nuestra identidad y el amor que tenemos hacia nuestras raíces y tradiciones algo que valoramos mucho en la comunidad mexicana que residimos en el extranjero.

Una de las áreas prioritarias es la de atención, protección y servicios de asistencia consular. Nuestra propuesta es que se le asigne más dinero: 258 millones de pesos para la Dirección de Protección de Mexicanos en el Exterior. Lo deseable es que los consulados tengan más abogados e intépretes para la comunidad mexicana indígena, por ejemplo. Nuestra sugerencia es que se inviertan 305 millones más para la repatriación y todo lo que tenga que ver con consultoría jurídica, porque son áreas que se han dejado descobijadas.

 

Pareciera que el presupuesto, en lo que respecta a la población migrante, el Ejecutivo lo está destinando más al control de la migración con un enfoque de seguridad y no tanto de derechos humanos. En nuestra opinión, esos fondos no solo deben enfocarse a la seguridad, sino más bien a que se fortalezca la atención en los albergues para migrantes en tránsito, que se les provea de asesoría jurídica a aquellos que vienen en tránsito o llegan a México. Así como nosotros pedimos buen trato para la población mexicana en el exterior también queremos que se les trate bien y a la altura a la comunidad migrante internacional que llega o transita por México. Es fundamental que el gobierno mexicano sea congruente y de alguna manera no solamente esté demandando que se nos trate bien en el extranjero, sino que también ellos mismos traten bien en México a la comunidad migrante.

Es importante también que haya congruencia en el presupuesto, porque nos llaman héroes pero eso no se ve reflejado a la hora de asignar recursos. No queremos privilegios, queremos que las asignaciones se hagan en la misma proporción de lo que aportamos con pago de impuestos que recoge la Tesorería Federal por concepto de IVA cuando nuestras familias reciben las remesas que les enviamos, compran ropa o comida. Pedimos que el gobierno sea congruente y que asigne los presupuestos adecuados para la comunidad mexicana migrante.

 

La discusión del presupuesto ya se está iniciando. Ha empezado el cabildeo y no hemos recibido respuesta del Ejecutivo federal a nuestra solicitud. En paralelo, hemos estado trabajando con el Congreso de la Unión, con la Comisión de Asuntos Migratorios y el apoyo de la diputada presidenta Julieta Vences, estamos ya listos para tener una discusión sobre la propuesta de presupuesto que muy pronto enviará el Ejecutivo a la Cámara de Diputados.

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