2. Migrantes de origen mexicano y su situación en EE.UU
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Foto de Tim Mossholder vía Unsplash

Los migrantes mexicanos en Estados Unidos durante la reactivación económica y el gobierno de Biden

 
Rodolfo García Zamora [1]

Universidad Autónoma de Zacatecas

Selene Gaspar Olvera[2]

Universidad Autónoma de Zacatecas

 

 

Introducción

Luego de los primeros meses de la COVID-19 en Estados Unidos, cuando el desempleo de los migrantes mexicanos llegó al 17% en el mes de mayo de 2020, a partir de la aplicación de los programas de reactivación económica de Trump y de transferencia de ingresos para ciudadanos y residentes que favoreció a una parte de ellos, a finales de ese año se redujeron la precariedad y la vulnerabilidad económica, social y sanitaria, especialmente entre quienes tienen un estatus migratorio regular. Actualmente el gobierno de Biden promueve una enérgica estrategia de vacunación para toda la población, continúa con los programas de reactivación económica y promueve un macro programa de modernización de la infraestructura nacional y un aumento de la competitividad internacional por más de 6 billones de dólares. Con ello se fortalece la recuperación económica del país y del mercado laboral, además de mejorarse las expectativas de los migrantes mexicanos en Estados Unidos de forma diferencial, de acuerdo con su estatus migratorio, escolaridad, dominio del idioma y otros factores.

 

Dichas expectativas se incrementaron en 2021, al inicio del nuevo gobierno, cuando el presidente Biden envió al Congreso su propuesta de reforma migratoria integral que, entre otras medidas, plantea la legalización de 4 millones de migrantes irregulares y de los más de 650 mil “dreamers” que siguen un proceso legal para obtener su ciudadanía. Los programas de reactivación económica en Estados Unidos, los de transferencias financieras, el aumento del empleo y la oferta de una reforma migratoria integral, abren la posibilidad de una reducción significativa de la precariedad y vulnerabilidad de los migrantes mexicanos indocumentados y los residentes pobres, bajo el supuesto de que continuará el crecimiento económico y del empleo y de que el Congreso apruebe la regularización masiva de los migrantes irregulares y de los “dreamers”.

 

Este escenario interno también ha tenido repercusiones en los sistemas migratorios de Centroamérica y México hacia Estados Unidos, con el llamado “efecto llamada” de los factores anteriores, que propicia un aumento de los flujos migratorios al Norte. De esta forma, entre enero y mayo de este año fueron detenidos 571 mil migrantes indocumentados en la frontera norte. De ellos, el 40% son mexicanos, lo cual ha generado un debate entre republicanos y demócratas sobre lo que los primeros llaman una nueva crisis migratoria o descontrol de las fronteras, a causa de la flexibilidad de los segundos hacia los migrantes. El debate trasciende a los partidos, a la prensa, a la academia y a las organizaciones sociales, los cuales plantean que la migración de México y CA seguirá creciendo en forma constante y representa un peligro. Ante ello, las posturas más equilibradas, como la de Jorge Durand (LJ,13 de junio 2021) plantean que, debido al envejecimiento de la población migrante mexicana, la posible legalización de 3 o 4 millones de migrantes y el aumento de los trabajadores temporales con categoría H2A y H2B, la migración mexicana no tendrá los niveles de los años 2000 a 2007 y tenderá a caer en forma constante.

 

En el contexto de la recuperación económica de Estados Unidos y de la pandemia de la COVID-19, analizamos algunos aspectos de las políticas de reactivación económica y del sistema de salud de México y Estados Unidos, así como sus impactos en el mercado laboral de los mexicanos radicados en Estados Unidos en edad de trabajar (16 años o más de edad). Para el último tema, utilizamos datos estimados con la Current Population Survey (CPS) del mes de abril de 2020 y del mes de marzo del 2021.

 

 

Crecimiento económico

 

A mediados de abril del año 2020, cuando los efectos económicos y sanitarios de la pandemia mundial del COVID-19 se hicieron presentes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que el mundo enfrentaba la mayor crisis en 90 años, ya que ningún país quedó a salvo de la pandemia y de sus diversos efectos. En ese año descartaban que Estados Unidos tuviera una pronta recuperación económica, tal como ocurrió. En el segundo trimestre del año 2020, los efectos adversos económicos fueron notables: en Estados Unidos el PIB decreció en -31.4% mientras que en México disminuyó en -16.9%, previo al inicio de la pandemia. Entre el tercero y el cuarto trimestre del 2019, Estados Unidos exhibía un crecimiento bajo pero positivo (2.4%), mientras que México ya se encontraba en números rojos (-1.1%). Después de un corto tiempo de confinamiento y muy a pesar de los altos niveles de contagio y muertes, en mayo del 2020 se abrió la economía en Estados Unidos y en México. Así, en el tercer trimestre del 2020 se observó un crecimiento positivo que se mantiene hasta el primer trimestre de 2021, último trimestre de observación; sin embargo, mientras el PIB de Estados Unidos presenta una tendencia creciente, el de México decrece entre el cuarto trimestre de 2020 y el primer trimestre de 2021 (3.2% vs 0.8%). Ello evidencia que las asimetrías entre ambas naciones siguen jugando un papel importante en el crecimiento económico diferenciado.

 

Las proyecciones sobre crecimiento económico basadas en la aplicación de las vacunas, adaptación a la actividad económica y reducción de la movilidad, plantea un escenario alentador en el crecimiento de la economía mundial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un crecimiento del 6% en 2021 y de 4.4% en 2022, a nivel mundial. Para Estados Unidos esa cifra se proyecta en 6.4% para 2021 y 3.5% para 2022, mientras que para México se calcula entre el 5% y 3%, respectivamente. Estos pronósticos parecen más alcanzables para Estados Unidos que para México, dadas las notables diferencias observadas hasta el primer trimestre 2021 (Gráfica 1).

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Políticas de contención, económicas y del sistema de salud, a junio 2021

 

A pesar de que los contagios y las muertes siguen cercanos a los máximos de la pandemia en algunos países ricos y países de América Latina, entre los que se encuentran Estados Unidos y México, se habla de la “vida después de la pandemia” (Bakker y Goncalves, 2021), expresión que hasta el momento parece irónica. Los autores referidos señalan para el caso de los países latinoamericanos que, a pesar de un confinamiento temprano de la población y de que estos países cuentan con un perfil demográfico más joven, la cantidad de víctimas y contagios aumentan a un ritmo constante desde la aparición de la pandemia. Esto es atribuido a los altos niveles de empleo informal, la débil capacidad institucional y al momento en que se llevó a cabo el confinamiento.

 

Para el caso de México, lo atribuimos a los factores ya mencionados y al pronto desconfinamiento, que se dio a la par con Estados Unidos, además del nulo apoyo que tuvieron los millones de mexicanos en el empleo informal (55.9% de la población ocupada en 2020), quienes después de un corto tiempo de confinamiento tuvieron que salir de sus casas para subsistir, a pesar de las altas probabilidades de contraer la enfermedad, al no tener la mayoría de ellos los medios para quedarse en casa. Los resultados que se presentan en la Gráfica 2, para hacer frente a la pandemia, favorecen los argumentos dados por Bakker y Goncalves en el caso particular de México, que contrastan con las medidas adoptadas por Estados Unidos y sus resultados económicos (Gráfica 1).

 

Mientras Estados Unidos otorga apoyos a los ingresos al 50% de su población, en México no existe un apoyo en las mismas proporciones.

 

El puntaje en el control de viajes internacionales en Estados Unidos es del 75%, mientras que en México es del 25%. Dado que no hay apoyo a los ingresos, México tiene un score del 67% al cierre de lugar de trabajo mientras que Estados Unidos posee un score del 33% (Gráfica 2). En relación con la contención de la COVID-19, los resultados ofrecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al 28 de junio de 2021 son más que contrastantes, a pesar de que Estados Unidos tiene una tasa de casos 5 veces superior a la de México, la tasa de muertes es similar entre ambos países: 180.82 por cada 100 mil habitantes en Estados Unidos y de 180.34 por cada 100 mil habitantes en México. En Estados Unidos han vacunado completamente al 46.12% de la población (casi 153 millones) mientras que en México al 13.97% (poco más de 18 millones). Si tomamos en cuenta a la población que tiene al menos una dosis, la cobertura es del 55.37% para Estados Unidos y del 22.57% para México.

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Los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos tienen diferentes vulnerabilidades respecto a la COVID-19; ello obedece a las limitadas opciones de asistencia médica y financiera, el alto riesgo de contagio por las ocupaciones que desempeñan y los sectores económicos en que se emplean, el limitado dominio del idioma inglés, niveles altos de pobreza y bajos niveles de ciudadanía estadounidense frente a niveles altos de indocumentados, así como vulnerabilidad que varía por estatus migratorio, edad y sexo. De acuerdo con el Departamento de Seguridad (DHS) los hombres, en particular los inmigrantes no autorizados, son más vulnerables a la hospitalización y a la muerte. Señalan que cualquier persona en Estados Unidos puede recibir la vacuna anti COVID-19 de forma gratuita, sin distinción de status migratorio o cobertura de salud. No obstante, en caso de contagio o enfermedad, para muchos inmigrantes indocumentados tener atención médica no siempre es una opción por los altos costos del servicio y de los medicamentos. La Ley del Cuidado a la Salud a Bajo precio excluye a los inmigrantes indocumentados de la elegibilidad para la cobertura (R.Page, Venkataramani, Beyner y Polk (2020). Por otro lado, el mayor control de la pandemia, la recuperación económica y la generación de empleos en Estados Unidos podría incentivar los flujos emigratorios de mexicanos, si las condiciones económicas, de empleo y control de la pandemia en México siguen como hasta ahora. 

 

Por lo tanto, en Estados Unidos uno de los grupos poblacionales más vulnerables y afectados por la COVID-19 son los migrantes, en particular los indocumentados. Antes de la llegada de Biden, Donald Trump generó una de las peores etapas para los migrantes, que se conjugó con la pandemia y con las secuelas de la crisis económica de 2007 a 2009. Ello no obstante que los migrantes mexicanos son la base de mano de obra barata de todos los tiempos para la nación vecina, particularmente en momentos de crisis económica y ahora sanitaria. Para el caso particular de México, los beneficios de la migración son más que reveladores porque sus remesas se han convertido en una fuente constante de divisas, los montos reportados por el Banco de México rebasaron cualquier expectativa al respecto, al alcanzar un nuevo record en el mes de marzo 2021, con 4,047.62 millones de dólares. Durante 2019, est acumularon 36,439 millones de dólares, en 2020, 40,601millones de dólares, 11.4% más que en 2019, 95% de las remesas provienen de Estados Unidos (Gráfica 3).

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La pandemia tiene un impacto profundo tanto sanitario como económico, por lo que en la medida en que los países puedan vacunar a toda su población, la recuperación económica se verá reflejada en los indicadores económicos de los países y a nivel global. Asimismo, habrá bases más sólidas para mantener un crecimiento económico positivo (Banco de México 2021). Con casi la mitad de la población vacunada, Estados Unidos logró un incremento del PIB del 6.4% en el primer trimestre de 2021. En tanto, México con el 13.97% de la población vacunada, tuvo un incremento del 0.8% en su PIB. En el estudio citado, el Banco de México encuentra evidencia de “una relación positiva entre vacunación y movilidad y una correlación más estrecha entre vacunación e indicadores de confianza de los agentes económicos” (pág. 6).

Actividad económica de los inmigrantes mexicanos

 

Mientras las condiciones económicas y laborales en México no mejoran del todo, Estados Unidos observa un cambio positivo en términos económicos y laborales, que se observa en la postura del presidente Biden, quien promete una política migratoria más humanitaria, el aumento de admisiones para refugiados, la eliminación de restricciones para visas de inmigrantes y la legalización expansiva para inmigrantes no autorizados. En suma, el gobierno de Biden promueve una inmigración legal de varias maneras y refuta el total cierre de fronteras (Krogstad y Gonzalez-Barrera, 2021).

 

A pesar de los ataques de Trump y su administración hacia los inmigrantes, excluidos de los apoyos económicos y del acceso a la salud pública, los migrantes han sido esenciales para el crecimiento económico de la nación vecina de México, pues su presencia es particularmente relevante en sectores estratégicos como la salud, las cadenas de cuidado, comercio y alimentación. Además, tienen una participación relevante en los sistemas de innovación e investigación científica.

Una vez que se suspendió el confinamiento, los inmigrantes mexicanos empezaron a recuperar sus empleos o se han autoempleado, aumentando su presencia en los sectores económicos esenciales para la economía. Después de las altas tasas de desempleo observadas en abril 2020, estimadas en 14.8% a nivel nacional para el total de inmigrantes en 16% y en un 17.1% para los inmigrantes mexicanos. La tasa de desempleo observada en abril de 2021 para los inmigrantes mexicanos ha sido del 6.3% y del 4.7% en marzo de ese año; más baja que la exhibida por el conjunto de inmigrantes procedentes de otros países, en comparación con la de la población nativa y con respecto al nivel nacional. Aproximadamente 7 millones de mexicanos están empleados o realizando una actividad económica en Estados Unidos, 1.1 millón más que en abril de 2020, lo que significa un incremento del 18.3% entre un año y otro (Gráfica 4).

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Sin embargo, existen diferencias importantes en la recuperación del empleo entre los inmigrantes mexicanos y los sectores económicos en que se emplean. Se observa una reactivación de los sectores económicos que han experimentaron un cierre total o parcial de actividades económicas debido a la pandemia, por ejemplo, el sector de ocio y hospedaje, transporte y servicios públicos, comercio al menudeo y al mayoreo, manufactura construcción y minería. Otras actividades, como los servicios educativos y de salud, y el sector de servicios profesionales y empresariales, han sido menos afectados por la pandemia y mantienen un saldo positivo en la empleabilidad de inmigrantes mexicanos. Los mexicanos han perdido empleos en el resto de los sectores, como la administración pública, servicios, actividades financieras, información y agricultura. Entre el mes de marzo de 2020 y el mes de abril de 2021, los inmigrantes mexicanos lograron incrementar su empleabilidad en 0.1% y han recuperado empleos en sectores en los que se habían observado pérdidas, como el sector agrícola, entre otros. De esta forma, se ha incrementado el número de empleos en diversos sectores: agrícola (11.9%), minería (12.8%), información (37.9%), actividades financieras (31.0%), transporte y servicios públicos (5.5) y servicios profesionales (7.5%).

 

Es muy probable que la reactivación de la economía de Estados Unidos generé más espacios para los inmigrantes mexicanos que se encuentran en el desempleo, aunque es previsible que aumenten el subempleo, el abuso y se reduzcan los salarios, ante las necesidades económicas y el prolongado tiempo de desempleo que han padecido los migrantes, si bien este es un análisis que rebasa el alcance de este escrito.

 

 

Conclusiones

 

Pese a la virulencia de la pandemia y sus impactos sanitarios y económicos en Estados Unidos, sus efectos sobre los migrantes mexicanos en aquel país fueron menores de los estimados inicialmente. La explicación es multifactorial, por la prolongada estancia y existencia de miles de sólidas redes sociales transnacionales, pese a la heterogeneidad de los migrantes (indocumentados, residentes, ciudadanos, “dreamers”, familias mixtas, etc.), su ubicación en mercados laborales segmentados que forman parte de los sectores esenciales de la economía, como la salud, el cuidado de personas, la agricultura, la alimentación y el comercio, les ha generado una importante capacidad de resiliencia frente a los impactos de la pandemia, y dicha capacidad se incrementa con los programas de apoyo fiscal y de reactivación económica. Así, no se dio un retorno masivo de migrantes a México, como ocurrió durante la Gran Recesión en Estados Unidos, de 2007 a 2011.

 

En Estados Unidos se fortalece la estrategia de vacunación y reactivación económica, mientras en México se avanza de forma más lenta en la aplicación de vacunas y la reactivación económica depende sobre todo del crecimiento de Estados Unidos y su demanda creciente de importaciones. Ante este panorama, surge el reto para los migrantes mexicanos, sus organizaciones y sus comunidades, de seguir avanzando en su Agenda Migrante Transnacional para fortalecer su capacidad de incidencia en las políticas públicas en ambos países, en los siguientes ejes: derechos económicos, sociales y políticos plenos,  apoyo a la reforma migratoria integral en Estados Unidos (especialmente la regularización de 4 millones de migrantes), mejoramiento a fondo en los servicios consulares de México, cambio en la ley electoral mexicana, credencialización masiva en el exterior, derecho pleno a votar y ser votado e integración de las propuestas, políticas y programas migrantes en la agenda nacional, las políticas y presupuestos de todo el gobierno mexicano.

 

 

Bibliografía

 

B. Bakker, Bas y Carlos Goncalves (2021). Consecuencias de la COVID-19. ¿Qué sucedió en América Latina? https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=15808 [03/07/2021].

 

Banco de México (2021). Avances en los Procesos de Vacunación y la Recuperación de la Actividad Económica Global. https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-trimestrales/recuadros/%7B5F59E268-9743-B518-7E66-44C09FF36D90%7D.pdf

 

Krogstad y Gonzalez-Barrera (2021). Key facts about U.S. immigration policies and Biden’s proposed changes. https://www.pewresearch.org/fact-tank/2021/03/22/key-facts-about-u-s-immigration-policies-and-bidens-proposed-changes/

 

Durand, Jorge (2021). Residentes migrantes indocumentados. https://www.jornada.com.mx/2021/01/31/opinion/013a2pol [03/07/2021]

 

Fondo Monetario Internacional (TMI). https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2021/03/23/world-economic-outlook-april-2021 [03/07/2021].

 

Red de Naciones Unidas (2020). https://coronavirus.onu.org.mx/el-covid-19-no-discrimina-ni-tampoco-nuestra-respuesta

 

R. Page, Kathleen, Maya Venkataramani, Chris Beyrer and Sarah Polk. 2020. Undocumented U.S. Immigrants and Covid-19. NEJM.org. https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp2005953

Notas

[1] Doctor en Ciencias Económicas. Docente-Investigador de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo. Universidad Autónoma de Zacatecas. Zacatecas. Ciudad de México, México. E-mail: rgarciaz@estudiosdeldesarrollo.net; rgarciazamora54@gmail.com

[2] Maestra en Demografía Social y Actuaria por la UNAM. Investigadora en la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo. Universidad Autónoma de Zacatecas, adscrita al proyecto Sistema de Información Sobre Migración y Desarrollo (SIMDE-UAZ). selene.gasparolvera@gmail.com; sgaspar@estudiosdeldesarrollo.net